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Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

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Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Mar Nov 08, 2011 5:56 pm

Como siempre soy de esos seres a los que no les gusta estar en un solo sitio conociendo las nuevas cosas que la misma naturaleza nos puede dar dia a dia, siempre teniendo en cuenta que el ir mas alla de los limites que tenia permitido andar me ocasionaria mas problemas de los que ya estaba teniendo, en verdad era una verdadera molestia tener que ser mujer, y mas si no se era fuerte como las demas, era una menuda molestia el tener que estar escuchando los reproches de mi madre cada vez que me miraba leyendo un buen libro cuando en si lo que tenia que estar haciendo era "Entrenar" un entrenamiento que nisiquiera ella misma tenia idea de para que era.

En el cielo creo que no se esta muy bien, valla que cosas un cielo que segun todo mundo es un cielo lleno de calma paz y amor en mi lugar era el mismo infierno creo que si me ponia a hacer cualquier cosa para asi ser un caido me seria hasta el mismo cielo, eran las cosas que se me pasaban por la mente y el recordar a cada momento ese momento creo que doloroso para mi ese momento en que vi morir a aquel humano en aquel accidente solo por mi egoismo, solo por haber querido amarlo verlo de esa manera me hacia torturar siempre un recuerdo el cual no queria tener pero que no podia olvidar solo para recordarme el hecho del porque aun seguia al lado de mi madre y por fin no me iva de alli.

Mientras seguia caminando en la espesura de aquel gran bosque sin ningun rumbo fijo sin nada mas que hacer solo pensar en lo que seria de mi existensia de ahora en adelante, si seguir con el juego de hacer la que se dejaba llevar por todos o si de una buena vez alsaba el vuelo y me iva para siempre de donde estaba, si seguir con el teatro de que me estaba agradando lo que mi madre estaba haciendo o si decirle de verdad lo que estaba pasando por mi cabeza y salir corriendo volando o saltando pero salir de las manos de ella, el ser un ser debil me hace no poder escapar muy lejos pero si me hace poder esconderme tan bien que ni ella misma sino fuera con la ayuda del mismo Delphos podria encontrarme.

Observaba todo a mi alrededor ya era de noche por lo que estaba todo casi obscuro solo alumbrado por la luz de la gran luna que estaba asomada en el cielo con una leve neblina en donde solo podias ver pocos cuadros de diamtro a tu alrededor, eso me estaba queriendo que si un vampiro me sentia y se le pegaba de que queria hacerme daño estaria mas que indefensa ya que por no ver mucho tampoco es que pudiera tener la fuerza suficiente para poder deternerlo, pero en si sin estar nerviosa ya que aquel lugar se estaba quieto y tranquilo sin la mas minima presencia de alguna otra criatura salvo que los mismos animales de aquel bosque.

- ¿Mas adentro Hyo? - Me preguntaba a mi misma en voz alta mientras que seguia caminando notando aun mas la espesura de aquel bosque el cual de dia era una hermosura pero de noche era todo lo contrario, la neblina se hacia cada vez mas espesa y el peso de la obscuridad era algo molesto sintiendo entonces el rose de aquellas nubes en el suelo por todo mi contorno descubierto, - Caminar de este modo hace que quiera morir... - Murmuraba mientras que me seguia adentrado en aquel espesor.

Me detuve en un lugar que sabia que bien podia ser el centro de aquel bosque, notando cuanto animal pasaba a mi alrededor notando mi presencia pero en si sin poder verme porque estaba y a la vez no estaba, mirando entonces como caminaban entre ellos de todas las especies posibles hallando aquella paz que con desespero estaba buscando para mi alma, notando que aquel lugar la tenia a desbordar, criaturas que no se preocupan por nada solo por vivir y nada mas en cambio nosotros que tenemos conocimiento nos hacemos los animales sonriendo mientras que los veia a cada uno de ellos respirando profundo aquel aire que me llenaba los pulmones de naturaleza pura.

Seguia alli parada como una estupida sintiendo todas aquellas sensaciones que solo me hacian pensar y pensar, pero... Creo que algo me quito aquella consentracion del todo pasos que no eran de un animal no pensante, en dos pies y al ritmo suave, me voltee rapidamente para poder asi ver desde donde venian pero creo que la niebla era bastante densa porque nisiquiera podia ver mis propios pies pegados al suelo, me daba la vuelta lentamente para asi poder notar desde donde estaba llegando aquella presencia pero creo que era inutil de nuevo asi que solo me quede parada a esperar a que aquel ser se acercara hasta mi si es que podia notarme claro estaba.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Hyde el Mar Nov 08, 2011 7:37 pm

Usualmente cuando la noche daba su gala y se permitía tomar su poderío a ciertas horas del día, las personas normales y distintos tipos de criaturas la utilizaban para un merecido descanso y recobrar las energías perdidas durante un día de arduo trabajo. En su caso, era todo lo contrario en esos momentos. Lejos de estar durmiendo o sentado cómodamente en algún lugar, se había tomado la noche para caminar por medio del bosque al más puro estilo niño explorador que hacía el bien...no, no, la realidad no era así. La historia era bastante distinta a decir verdad. Estaba vagando por el bosque desde tempranas horas y tan despistado como solía ser, había acabado cayendo la noche y ni cuenta se había dado. Aunque claro, tampoco es como si él no supiera disfrutar de la oscuridad nocturna. La disfrutaría a no ser por tanta neblina a la que ya estaba impuesto a ver.

A decir verdad, todo eso le daba un ambiente típico de novela de terror, como esas que solía leer y después gustaba que le asustasen terriblemente. Sólo faltaba la princesa en apuros, el malvado que asecha en las sombras y el héroe que se quedaba siempre con la damisela que gritaba por ayuda. La escena estaba perfectamente imaginada en su mente y en un mundo como aquel, estaba seguro que más de una ocasión la princesa debió estar por allí, a diferencia de que quizás y sólo quizás, el héroe no apareció en el momento para rescatarla. Seguramente la mujer terminaba devorada por un vampiro, mordida o muerta por un lycan y en caso de otras razas, ya sabría como buscaría una clase de final trágico para la mujer. Quizás los nelphims experimentarían con ella y los elfos...¿la atarían a un árbol? No tenía la menor idea pero el punto era simple: ¡Ese era el truco de una novela de terror!

Alejándose paso a paso del área donde estaba, era capaz de percatarse de que la neblina cada vez se hacía más espesa, chocando contra su piel mientras la atravesaba y permitiéndole sentir el frío que esta poseía. Con una cara de despreocupación que sorprendería más de uno, introdujo las manos en el interior de los bolsillos del pantalón, caminando finalmente entre medio de los árboles, ramas rotas y quizá pasando cerca entre uno que otro animalillo que por allí se paseaba. Por mero ocio en el camino se colocaba sobre una de las raíces levantadas del suelo y saltaba de esta para continuar su camino. Una persona normal estaría asustadísima al estar a esas horas de la noche por él bosque pero él no lo parecía. En realidad, no tenía miedo y si debía preocuparse por algo era solamente que ningún animal psicópata se le tirase encima. No era la primera ni la última vez que le tomaba tarde y culminaba allí, en medio de una feroz neblina y el bosque lleno de distintas criaturas. Despreocupado quizás mas no por ello tonto, sabía bien como salir de allí y de hecho, eso era el objetivo principal en su mente.

Ese hubiera sido el objetivo a no ser que "detectó" algo en ese bosque que no era común. Algo que hablaba, se movía y no precisamente en cuatro patas tal cual animal lo haría.

Como chiquillo curioso, sintió inmediata curiosidad por saber quién podía estar a esas horas vagando por el bosque. ¿Vampiros quizás? Era lo más probable y en caso de ser así, preferiría evitar y pasar por alto. ¿Odiaba a los vampiros? En realidad no, sencillamente pasaría por alto esta vez y regresaría a su morada para "descansar" al día siguiente. Contradictoriamente, lo que vio no fue exactamente lo que él pensaba. Se asomó entre medio de ramas y pequeños arbustos, poniéndose de rodillas y como si fuese un gatito asechando a su presa, comenzó a ver cada una de las cosas que hacía la estilizada figura tras la niebla. Miraba todo con curiosidad, elevando las cejas y pareciendo sin dudas, un chico con bastante curiosidad por saber quién era la silueta tan delicada que podía distinguir entre la niebla. Enderezó el cuerpo para caminar un poco más y allí fue cuando dos ramas rompieron y delataron su "sigilosa" presencia. Hizo un mohín disgustado cuando notó, la silueta volteó hacia dónde el estaba. ¡Lo iban a descubrir, lo iban a descubrir! Casi como si fuese un juego a no ser descubierto, se ocultó de nuevo más esta vez detrás de uno de los tantos troncos que conformaban el bosque en general. Asomó un poco el rostro y al estar más cerca pudo distinguir con claridad de qué se trataba. ¿Un ángel en el bosque a esas horas y solo? Sin duda curioso, demasiado curioso.

La figura delicada que en realidad pertenecía a una joven parecía estar esperando a que él saliese de entre toda la neblina, árboles o arbustos, luciendo de por sí expectante. Si se ponía a analizar a la chica desde allí, era muy linda. Cabello perfectamente peinado, rasgos delicados y moldeados por una mano experta para dar una imagen deleitante a la vista, como una muñeca. Esa era como la marca personal de los ángeles, no sólo los celestiales, sino que los caídos y otras razas más. La belleza destacaba y era casi como un arma de doble filo entre todas ellas. Si la sabías usar bien por ti, pero un pequeño error en ocasiones lograba cosas fatales en los resultados que deseabas lograr. Poco a poco sus labios fueron curveándose y como resultado, esbozaron una sonrisa entre traviesa y maliciosa. ¿Traía algo en manos? Quién sabe lo que pasaba en su mente en esos momentos. Lo que sí fue cierto es que tras recapacitarlo pequeños minutos, dio un par de pasos para acercarse al celestial ser, sigiloso y sin musitar palabra que pudiese indicar su presencia. Buscando asustarle al salir de la nada, la voz de éste se escuchó sorpresivamente.

¿No es muy tarde para andar por aquí?—inquirió, rompiendo el silencio que poseía el bosque a esas horas de la noche y provocando un pequeño pero audible eco. La pregunta podría sonar "rara" o "sospechosa" para cualquier persona paranoica cuando para él, sencillamente era otra pregunta que haría aunque debía ser sincero, deseó por un momento asustar a la joven. Estando a espaldas de la joven no podía ver su rostro, pero eso sí, en el rostro de él una leve pero visible sonrisa plasmada en sus labios podía dar a entender varias cosas de un simple vistazo.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Mar Nov 08, 2011 9:08 pm

¿Estaba en peligro? Un pregunta que se me estaba pasando en ese momento que me escontraba parada alli en medio de aquella espesura que le bosque tenia por la nuebla, no sentia miedo pero en si si sentia una presensia que creo que miraba, sentia que pensaba pero pensamientos que no podia descifrar por yo no tener este talento tan desarrollado, muy pocas veces solia leer uno que otro pensamiento pero en si eran aquellos pensamientos que los seres humanos tenian y en momentos de frenesi mios en los cuales muchas cosas salian a relucir de mi parte.

Pensaba seriamente en la situacion por la que estaba pasando en ese momento, la neblina el no poder ver nada el estar rodeada de uno que otro animal salvaje y el asecho de aquella criatura me ponian entre la espada y la pared, creo que bien podria salir volando rapidamente de alli pero habia algo que me hacia no cometer aquel acto de corbardia, y ese algo el querer probarme a mi misma que mi valentia podia hacerse valer en medio de situaciones de tinieblas como era ese momento, en donde sentia la adrenalina al 100% en donde mi mente estaba volando y analizaba las cosas desde un buen punto psicologico el cual solo me decia que el quedarme me aria demostrar que mi existensia podia valer un poco la pena... Y que pues... No estaba siendo esa basura de hija como mi propia madre me lo decia cada que me veia.

- Aish... Creo que me aburro aqui sola... - Dije a modo de provocasion en un tono un poco seductor para saber si en si aquella criatura era un ser tan despresiable como un pervertido ademas de que si me escuchaba hablar podria saber que ya me habia percatado de que sabia que me estaba viendo, seguia estatica sin moverme colocando ligeramente las manos cobre mi cintura para seguir esperando mientras que sentia la fria niebla en mi cuerpo y como rosaba mis poros, haciendo que mi piel se erizara de vez en cuando porque el frio a pesar de todo me pegaba, no por ser un ser celestial no es que no sintiera aquellas temperaturas altas y bajas.

Solo me estaba alli parada, volteando luego mi cuerpo rapidamente tras escuchar el sonido de ramas partiendoce ¿Por una pisada tal vez? mientras que daba vueltas en circulos sintiendo entonces como es que los nervios comensaban a apoderarse de mi cuerpo y me hacian tragar grueso porque ya aquella situacion se estaba pareciendo a blanca nieves cuando ella estaba en medio de aquel frio y obscuero bosque del cual no podia salir en si, no es que el cazador era el que estaba a mi asecho pero sentia que era algo peor que eso tal vez eran los mismos nervios que me hacian pensar cosas estupidas como esas ya que yo no estaba ni cerca de llegar a ser una princesa, solo era un triste angel que no servia para nada, y que solo pensaba y trataba de hacer lo correcto cuando podia, un ser "Inservible" del cielo celestial.

Estaba acostumbrada ya a llamarme a mi misma de la misma manera en que todos me llamaban para asi recordarme el momento en le que pude haber cometido aquel grave error y no solo eso sino la vida que estaria viviendo como un angel caido, no es que no la codiciara porque ellos si que podian ser libres y podian dar a expresar aquellos puntos de vista que yo nunca era capaz de decir por el simple hecho de ser una cobarde y por tener que dar el maldito ejemplo delante de los demas por ser la hija de la jefa del clan al cual aun le servia como estupida, sin saber el porque... A no si lo sabia... Porque simplemente no podia escapar de los ojos de mi madre.

- Vamos... Sal... - Le dije casi que tartamuda a aquel ser porque era como si le estaba sintiendo mucho mas serca de mi, era como que si en cualquier momento podia asercarse hasta mi y soplar mi oido, juraba que si eso pasaba me desmayaria alli mismo porque ya no eran nervios ni nada de eso sino ahora era miedo, miedo de estar en peligro y de no poderme defender en ningun momento, miedo de ser blanca nieves pero de aquel cuento de terror en donde ella moria, en el cual ella nunca era feliz, aunque esa parte del cuento ya a mi me estaba pasando, creo que era la primera vez en la historia que una princesa deseaba ser una simple plebella y esa princesa era sin duda alguna yo misma, que moria por dejar de ser... De ser yo misma... Que moria por poder amar de nuevo y sin ningun problema.

Abri mis ojos lo mas que pude tras haber escuchado aquella escolofriante voz... Si escalofriante porque en ese momento todo estaba siendo demasiado escolofriante para mi pero en si... Era la voz de un hombre bastante elegante y que si en algun momento llegaba a decirme que me amaba simplemente moriria derretida antes sus pies... Sexy... Pero ¿Que? creo que el susto de su pregunta fuera tan repentina en ese momento no me dejo de otra sino que voltearme rapidamente alzando mi mano dandole entonces en su cara, bueno se que era su cara no porque la habia visto sino porque su mejilla habia quedado pegada en la palma de mi mano con aquel manotazo que le habia plasmado, quitando entonces rapidamente mi mano tapandome la boca para no gritar y asi no hacer un rebullicio del lugar ya que pues como bien sabia no estabamos solos sino mas que rodeados.

- Lo... Lo siento... Yo... Aish... Mira que me asustaste por Delphos... - Dije colocando mis manos sobre mi pecho como si estubiera sosteniendo mi corazon porque sentia que se me estaba saliendo del pecho, aun sin poder verle la cara a quel ser que me habia hablado con aquella voz penetrante y sexy, a la vez parecia como una escena en la que la princesa solo esta en la espera de ese chico y justo cuando el llega eya muere porque el es todo un principe, estaba siendo estupida con aquellos pensamientos curcis pero ¿Porque no pensar de esa manera? bueno era simple... Porque yo era una princesa con las alas cortas, encerrada dentro de una jaula solo a la espera de quie pudiera abrir aquella puerta y darme la libertad que tanto estaba esperando.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Hyde el Jue Nov 10, 2011 4:45 am

Habían cientos de reacciones posibles que podía esperar: insultos, un respingo, grito asustado o que se fuera corriendo. Todas y cada una de ellas era ciertamente muy probable pero las posibilidades ese día estaban en contra de Hyde al parecer. De todas las reacciones visualizadas, ninguna fue exactamente la que más deseaba ver. Si bien notaba el miedo que recorría a la muchacha y como esta parecía estar nerviosa y aún así se las daba de valiente, no vio llegar ese golpe directo a su mejilla. La bofetada le hizo voltear el rostro a un lado de forma brusca, abriendo los ojos sorprendido y parpadeando un par de ocasiones, como si estuviese procesando todo lo sucedido. El dolor no tardó en hacerse sentir en su mejilla y por acto reflejo, elevó una mano y la llevó justo al área golpeada, como si así pudiese apaciguar la incómoda sensación sobre su piel.

Dolió. —expresó segundos después, escapándosele una sonrisa que exactamente no podía calificase como divertida o molesta, mucho menos como una masoquista porque estaba claro, no era masoquista. Estaba seguro ahora debería tener los cinco deditos de la linda joven marcados de forma perfecta.

¿Pero qué había hecho? Sólo la había asustado y ahora resultaba que por eso, recibía una "linda" bofetada en su carita. Suponía lo tenía merecido pero ¡no era justo! Tampoco es como si fuera la primera vez que le pegaban en la cara, tantos años de vida y esa no sería la primera vez que una persona le diese una bofetada. Ya tenía como nota mental no volver a asustar a esa angelita en medio del bosque si no quería ganarse otra bofetada y si es que claro, la volvía a encontrar en todo el dichoso lugar en medio de una noche llena de neblina. Tras haberse recuperado del golpe a su mejilla, pudo mirarle mejor mientras retiraba la mano del área golpeada y seguramente algo roja por el golpe contra la piel.

Ya sin sentir mucha molestia, pudo sonreír perceptiblemente por como esta hablaba y de paso, se disculpaba por haberlo golpeado. Oh, bueno, si se ponía a pensar la culpa era de él y muchas cosas más, así que sólo negó suavemente, como esa siendo una forma de poder calmar al acelerado pulso que latía el corazón de la chica. Porque sin dudas, se veía considerablemente asustada. –Ya no importa. —habló como si eso hubiera sido algo del día a día.

Era cierto que no te golpeaba a la cara un ángel todo el tiempo y que tampoco lo abofeteaban todos los días, pero fue su culpa después de todo. Analizó con la mirada como la muchacha no se atrevía ni a mirarle a la cara, cosa que no supo si le causó exactamente gracia u otra cosa. Una pequeña mueca de desagrado se formó en su rostro cuando no le observaba y sin más, dio un par de pasos más cerca de esta y doblándose un poco, buscó verle el rostro. — ¿Por qué no me miras?—esbozó una sonrisa divertida. — ¿Tan mal me veo?—soltó sin más, con un tono bromista a la hora de hablar y a su vez pareciendo que buscaba hacer la situación una más amena, sin tanto miedo ni tanta tensión y era exactamente lo que estaba buscando.

Estaba consciente de que quizás aquella joven se daría cuenta de su condición como ángel caído. De haber sido él otro, quizás la hubiera herido, le hubiera hablado mal o quién sabe qué cosas más pero nada de eso, él no andaba allí para andar golpeando al primer ángel que se le cruzara enfrente. Era severamente cierto que ambas razas se llevaban mal por naturaleza pero ella no le había hecho nada (sólo abofetearlo). Además, no sabía por qué, tenía la gran intuición de que esa linda ángel no estaba en ese bosque así porque sí. No sabía el motivo, tal vez escapó y no tenía ahora muchas ganas para poder leer los pensamientos de la joven. Y es que podía pero no tenía las intenciones de hacerlo, prefería averiguarlo de otro modo que no fuese ponerse a leer sus pensamientos. Eso hacía que todo fuese menos interesante y algo interesante era lo que en esos momentos estaba buscando.

No iba en plan de batalla, no se le notaba y las intenciones de acabar con él o algo similar tampoco las veía. Por ello se preguntaba, ¿qué era lo que buscaba en medio de ese bosque? Daba la impresión de que huía de algo y a su vez se sentía temerosa, muchas ideas podrían pasar por su mente en esos momentos. Quizás era un caído raro, quién sabe, pero no estaba con ganas de ponerse a pelear con un joven ángel que parecía perdida en medio de todo el bosque. Sin despegar la mirada del rostro de esta y aún estando buscando encontrarse con esos ojitos oscuros que tan bien ocultaban el brillante cabello de la misma, analizó sus facciones que sin dudas, eran dignas de una linda muñequita. Esto causó que otra sonrisa aflorara en sus labios.

No seas tímida. —agregó segundos después mientras continuaba en aquella posición que aunque incomoda, le permitía apreciar mejor el rostro oculto entre el cabello y que no podría ver a menos que esa misma muchacha levantase la cara y decidiera verlo directamente, cosa que en esos momentos era lo que estaba buscando.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Jue Nov 10, 2011 6:59 am

¡Que estupida Gyu! Dije dentro de mi al sentir mi mano como me ardia porque a decir verdad aquella bofetada que le habia dado a aquel chico no habia sido para nada normal, es mas creo que solo queria enterrar mi linda cara en la tierra o sino mas bien salir bien fuera corriendo, volando o gateando pero como fuera de ese lugar, pero no por el susto que el me habia dado porque de por si hasta risa me cuasaba todo aquello sino de la verguenza que sentia porque habia sido una tonta al haber reaccionado de ese modo, pero tenia que admitir que habia sido su culpa, creo que estaba hablando conmigo misma en ese momento que miraba hacia el suelo tratando de buscar un punto en el que fijar mis ojos pero aun la neblina estaba tan densa que no podia nisiquiera ver el limite de mi vestido blanco, bueno el vestido era blanco asi que ¿Que carajos... Como iva a poder verlo entonces? moviendo los dedos de mis pies para sentir aun la tierra dentro de ellos estando asi descalsos.

Una buen escena, como la de aquel buen libro que estaba leyendo ultimamente, a si... Ese que mi madre habia intentado quemar, romper o que se yo que mas porque le causaba coraje que todo lo que yo isiera fuera leer y nada mas, bueno sin saber ella que mas era lo que estaba haciendo porque de por si no era Delphos, era solo un angel recentido lleno de odio, si... Asi era mi madre, rei un poco de lado pensando en esa clase de cosas y en la escena que en si era igual a la de aquel encuentro que la protagonista habia tenido con su chico, bueno en este caso no sabria decir si el podria ser mi chico o no, no por el hecho de si era apuesto o de si no lo era, sino que el verdadero hecho es que mi chico no podia ser nadie mas sino aquel angel con el cual yo ya estaba prometida luego de haber hecho aquella semejante locura con aquel humano... Bueno de haber pensado hacer aquella lucura.

La chica he incluso habia abofeteado al chico, lo unico es que la escena se presentaba en un lugar un poco mas lumbroso y aun mas bonito, ella estaba sentada leyendo un libro y el solo llego de ocioso a asustarla en cambio este, estaba siendo distinta pero igual, mi bofetada su susto, pero en si el lugar no quedaba para nada bien en el momento, yo no estaba leyendo sino que estaba tratando de huir de mis propios pensamientos de las culpas que tenia encima sin siquiera ser las mias propias sino teniendo un dolor de hombros en el alma por estar cargando con los pecados de otros ¿Acaso era una maldicion el ser un Angel? Era una pregunta un poco tonta eso si, pero no podia dejar de hacermela porque ya no tenia mas nada que pensar ni que decir, solo hacer mirar y callara... Callar...

Sonrei un poco cuando dijo que le habia dolido porque su voz se notaba que estaba siendo divertida, no podia dejar de pensar en mis manos marcadas en su mejilla y en la pena que sentia por aquel acto que solo habia sido un reflejo de la sorpresa que mi cuerpo habia recicbido, notando entonces con mi mirada aun gacha junto con mi rostro como aquella neblina se estaba disipando era como si... Era como si ella estaba en complod con algo, como si solo se estaba yendo porque queria que yo mirara la cara de aquel personaja que aun no podia sentir de que especie era, pudiendo entonces observar con poca claridad pero en si rapidamente los dedos de mis pies moviendose jugando con la tierra del suelo sonriendo de nuevo por aquella pregunta que el habia formulado... ¿Acaso queria que ciertamente le mirara... Sera que puedo?

¿Porque me habia preguntado si tan mal se veia... Acaso no se estaba dando cuenta de que no se podia ver nada por la niebla? Levante un poco mi ceja por esas dos preguntas que yo misma me habia hecho de nuevo, era como si estubiera hablando con un ser dentro de mi que ultimamente estaba ciendo ya como mi confindente, confiando solo en mi misma y en nadie mas... Solo en mi, levantando entonces lentamente mi cara junto con mi mirada viendo como entonces la niebla se alejaba lenatemente pero permitiendome ver que era un ser apuesto y hermosamente lindo, solo abri mis ojos de nuevo sorprendida por esto dandome cuenta segundos despues que era un Angel Caido porque sus alas salian a relucir, colocando mis manos sobre mi boca en señal de sorpresa pero sin aun quitarle la mirada de sus ojos pentrantes que llamaban a los mios con una intensidad exorbitante.

¡Que hermoso! Me dije mientras que aun me hablaba a mi sin articular ninguna frase o palabra solo le miraba como estupidisada sin saber que hacer, sin saber si correr de el y alejarme lo mas lejos posible o si seguir alli mirando sus hermosos ojos que me hacian perder por un momento, callendo en cuenta de que tal vez le estaba asustando con aquellos actos tontos de mi parte apartando entonces mis manos de mi boca para expresar una comoda sonrisa que no pude evitar saliera de mis labios, - Bueno... - Dije a manera casi que de susurro porque aun no podia decir nada, sonrojandome un poco, era la primera vez que me sentia de esa manera tan ridicula pero no podia evitarlo aquella presencia era asechante pero a la vez agradable bajando entonces de nuevo mi mirada para que el no se diera cuenta de lo que estaba pasando por mi mente... Aunque tal vez ya la estaba leyendo...

Entrelase mis dedos tal como una niña pequeña nerviosa por algo mientras que volvia a colocar mi mirada sobre mis pies llenos ya del polvo del suelo notando como es que ya la niebla se habia disipado del todo ya se podia ver con claridad que el color del lugar estaba ciendo casi que azul por la luz que la luna estaba emitiendo con su gran resplandor y que la sombre del chico pegaba en mi contorno cubierto nada mas que por un fino vestidito blanco pero... ¿A quien se le ocurre salir de esa manera para caminar sola y de noche y mas siendo como yo... Un ser tan debil? Mientras que sonreia de nuevo para mi mirando aun mis pequeños pies, sabiendo aun mas lo pequeña que era, - No es que sea timida es que... Es que no quiero problemas creo que lo mejor sera que me marche... - Le dije ya con una pequeña expresion de frustrasion en mi rostro que aun estaba gacho por la verguenza pero que en si no queria tener problemas de ninguna manera porque sabia que tal vez alguien podia estar vijolandome.

¿Encerrada de nuevo? Era lo que me preguntaba con el tan solo hecho de haberle dirigido la palabra a un ser como un Angel Caido, me estaba reusando a cometer otro error pero no porque me estaba sintiendo mal sino porque no queria ser encerrada de nuevo por mi madre por tan solo entablar una amistad con un ser que podia ser distinto a mi, no queria ser de nuevo ese Angel enjaulado porque ya habia conseguido algo de libertad pero como habia mesionado antes aun estaba esperando por aquel que solo pudiera abrir aquella puerta de aquella pequeña juala en donde yo me encontraba sola y llena de una tristeza maxima, - Lo siento debo irme... No quiero problemas... - Repuse dandome entonces la media vuelta para asi emprender el camnino ¿De regreso? No lo creo porque aun tenia unas ganas enormes de saber el porque un Caido podia ser tan hermoso como el.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Hyde el Jue Nov 10, 2011 4:09 pm

Verla de ese modo, tan tímida y callada, le hacía de cierta forma recordarse a sí mismo cuando aún era un ángel. No podría decirse que fuese un ángel tímido, callado y demás, porque no lo era. Más bien mantuvo su personalidad justo como antes pero sin duda, verla así le recordaba a sus tiempos de ángel, cuando vestía con lindos ropajes blancos y sus alas eran de un color claro. También recordaba que su apariencia no era para nada parecida a la actual. Más bien traía su cabello largo a la cintura y sus rasgos lucían más delicados por ello mismo, casi haciéndole lucir a los ojos de humanos como una figura estilizada y andrógina. Ahora era todo lo contrario pues si bien seguía viéndose igual, su cabello no volvió a ser del largo de antes y sus alas no eran las mismas que cuando fue un ángel celestial al servicio de Delphos. Es que sólo pensar en todo lo que le hizo terminar en el abismo le daba molestia y le recordaba esa sensación de repulsión y odio que invadió su pecho hacía ya muchísimos años, demasiados quizás. Era una historia muy larga para recordar, sólo fueron distintas circunstancias lo que le hicieron terminar como lo que era. ¿Se arrepentía? En lo absoluto.

Casi como si sus palabras le dieran el aliento y la confianza necesaria para alzar el rostro y verle. No entendía la negativa a levantarlo cuando tras toda esa melena castaña se escondía un muy bonito rostro. Justo como lo describió en un principio: delicado. Sus rasgos eran suaves y eso de por sí, sólo hacía que llamara su atención. No recordaba la última vez que estuvo en contacto con un ángel no caído y esta se mostró sorprendida al verle. ¿Tendría algo en la cara o sería otra reacción? Se renegaba a leer su mente y saber qué pensaba, así que seguramente la tendría que estar sorprendiendo la enorme marca roja en su mejilla u otra cosa que no quería adivinar, sólo descubrir. Eso hacía todo interesante.

Lamentablemente, la reacción no duró demasiado. De parecer embelesada con su mirada esta pasó a estar aterrada.

¿Qué demonios...?

Ah, claro, se había dado cuenta de su condición como ángel caído. Esto provocó que rodara los ojos con sólo pensarlo y una mueca se posara en el rostro de éste por varios segundos, abandonándolo momentos después. No entendía la obsesión con alejarse una vez se descubría que era un ángel caído. Fue un ángel también, quizá no eran lo mismo pues claro, él había pecado y rastro de pureza no le quedaba. No era de "luz" y a diferencia de su contraparte "pura" él se encargaba de "regar" el mal, cosa que sinceramente tampoco lo veía como una obligación. Desde que era un ángel caído podía hacer lo que deseaba (excepto desobedecer a su líder en una misión de importancia), así que no estaba atado a "hacer el bien" o "no pecar". Ya había pasado tanto tiempo desde que cometió su primer pecado que ponerse a contar todos los que les siguieron sería como contar todas las hojas que puede haber en un árbol. También estaba el hecho de que él conocía el famoso abismo, infierno, como quisiese ser llamado y ella sólo podía conocer el cielo. Rasgos diferentes pero que al fin y al cabo, sólo les unía el que en su tiempo, él también fue un ángel como ella lo era en esos momentos.

La niebla ahora disipada le permitía apreciar mejor las acciones de la joven, sabiendo así que haría y aunque no leía su mente, el rostro de ésta era como un mismo libro abierto. Era como si con la mirada, gestos y demás pudiera indicar lo que haría en esos momentos. Con intuir no se le hacía mal a nadie y casi como él mismo lo suponía, así pasó. La castaña deseó alejarse de él casi de inmediato dando una excusa tan mala que ni el ser más inocente se la creería. — ¿Y me vas a dejar solo? ¿Aquí?—se hizo el desatendido de forma que podría tomarse como infantil, casi como si estuviese ofendido por la forma en la que la muchacha había decidido irse tan repentinamente.

Y ni haberse hecho el desatendido a su forma había funcionado. Estaba casi clavada en su mente la idea de irse casi con pánico, como si quisiera evitar algo que ya era inevitable. Él y ella se habían encontrado allí por azares del "destino" y ahora que estaban allí, ¿ella deseaba huir? ¡No era justo! Él no quería que ella se fuera y estaba claro, tampoco dejaría que se fuera así porque sí. No sabía si ella tenía miedo a quedarse porque él era un ángel caído y ella no, pero no dejaría que se marchara y lo dejara con muchas preguntas sin responder en su mente. Al ver como se volteaba para marcharse no dejó que las cosas pasaran demasiado rápido. Sin pensarlo, extendió una mano y agarró, sin ser brusco, una de las de la joven y tiró de esta suave, haciendo que se detuviera su marcha. Aunque no quería leer su mente, lo hizo al sentir que no tenía más remedio.

¿Así que eso era? Ahora todo tenía sentido. Una sonrisilla apareció en sus labios y sujetándola de la mano, fue acercándose a esta sin invadir su espacio personal, sólo estando cerca y ya. Si bien no sabía porque quería huir, haber leído su mente sólo le dio una razón más para detenerla y por así decirlo "engatusar" para que no se fuese. En sí, "engatusar" era un término que sonaba feo, más bien usaría algo a su favor para lograr su objetivo de que ella no se marchara de allí. Él quería que se quedase y ella deseaba saber porque él era tan hermoso. ¿Qué mejor que poder saciar la curiosidad tanto de ella como la de él? Nada mejor, ¿cierto? Mantuvo la sonrisa mientras susurraba.

¿No quieres saber por qué soy tan lindo?—cuestionó sin soltar su mano y dándole así a entender que había leído uno de sus pensamientos. Continuó sin soltar la mano que sostenía de forma suave, disfrutando por un momento del níveo tacto que poseía la piel ajena.—No te vayas, ¿sí?— le regaló una de sus mejores sonrisas mientras analizaba la situación detenidamente. Sabía que lo que hacía estaba mal, aunque si se ponía a pensar, él no estaba haciendo nada malo. Él estaba impidiendo que ella se fuese y si ella aceptaba, prácticamente ella hacía "algo malo" por quedarse con uno de sus enemigos mortales e interesarse en saber sobre él.

Cosas raras sin dudas, cosas que en esos momentos no quería resolver y pensar. Ahora tenía algo más interesante que hacer.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Jue Nov 10, 2011 6:30 pm

¡Vamos Gyu detente no te vallas no te alejes de el asi... Por lo menos dile algo! Era lo que me estaba diciendo a mi misma mientras que me daba la media vuelta para asi alejarme de aquel ser tan hermoso, si hermoso porque a pesar de ser un Angel Caido era el Angel mas hermoso que habia visto, hasta podia sonar cursi y estupido lo que estaba pensando... Espera... ¿Pensando? El podia estar leyendo mis pensamientos en ese momento por lo que senti como es que mi rostro se estaba sonrojando de momentos rapidos, porque pues tal vez, solo tal vez el estaba sabiendo lo que por mi mente estaba pasando... Que si... Eres un ser hermoso... Muriendo de ganas por decircelo yo misma.

Que tontadas de mi parte, era la tipica princesa estupida que no se atrevia a decir nada de lo que estaba pensando o de lo que estaba diciendo, era como si algo o mas bien alguien estaba callandome, como si me estabiera cortando la voz, tenia tanto temor de que me pasara lo mismo que me habia pasado con el tan solo hecho de haber tan siquiera querer rosar lo labios de aquel humano que tal vez seria hasta peor si cruzaba alguna palabra que no fuera de odio hacia un Caido... Tal vez el fusilamiento, riendo un poco de lado por ese pensamiento tan macabro, pero es que ya mi vida era macabra asi que, que si mi muerte fuera o no fuera macabra ya creo que me estaba dando igual, pero es que yo nunca solia ser tan cobarde asi, deteniendome por un momento pensando en lo que estaba a punto de hacer... Marcharme como si esa fuera la unica opcion que estaba teniendo.

Si, era cierto que estaba llena de miedo, pero es que ¿Como no estarlo? Nada se le escapa a Delphos el cual aveces parecia que estaba confabulado con mi madre para hacerme la vida imposible, si ya se que estaba hablando de lo pesima y de lo estupidamente horrible que estaba siendo mi vida pero es que... No tenia nada mejor que pensar, nunca habia hecho cosas de las cuelas pudiera estar recordando con total placer, solo aquel mal amor, aquella habiatasion en donde permanecia por muchos años y la primera vez que sali luego de esos años de aquella habitasion, a si, y sin olvidarme entonces del encuentro que habia tenido con mi principe... Mi mejor amigo... Mi Dante... ¿Como olvidarme de aquel ser que me estaba devolviendo la sonrisa? Mi Dante el amor de mi vida... Mi mascota mi mejor amigo de esa era la mejor manera que tenia de referirme a mi lobo mi hermoso lobo blanco giganton riendo un poco con esos recuerdos mientras que aun seguia caminado sintiendo como es que el Caido se quedaba parado en donde estaba.

¿Y la escena en la que el detiene a la princesa y la voltea hasta el para asi darle un beso? Creo que estaba siendo bastante ilusa con esa pregunta, ¿Porque aquel hermoso chico querria robarme que cosa a mi? A un Angel que a leguas se notaba que era un ser debil he inferior, bien pesimista que estaba siendo pero es que no conocia la palabra el amarme a mi misma por sobre todas las cosas, que asi nadie te ame tu debes de amarte, esa frase en mi no resultaba porque por mas que sabia que era extremadamente hermosa y de que mi belleza era como aquella espada de doble filo aun asi no me daba la paz ni la satisfaxion que con desespero estaba buscando porque ya habia esperado demasiado ya creo que era hora de que yo misma buscara una buena solucion a los problemas que en mi estaban pasando.

- ¿Que? - Pregunte elevando una de mis cejas aun de espaldas a el por aquella pregunta que me habia hecho ¿Pero ya no estabas solo antes de encontrarme aqui? Una pregunta que paso por mi mente pero de la cual fui incapaz de formular porque aun sentia aquel nudo extraordinariamente feo por el panico que ya me estaba causando la situacion en general, el era un Caido y yo un Angel entonces... Ambos Angeles eso si pero no de igualdad de condisiones, mi madre que de por si odia a los Caidos y mira que su hija se hace de uno, de la amistad de uno que era realmente hermoso, nunca me habia topado con un Caido asi que siempre pense que ellos eran feos y odiosos pero este... Este era hermoso y bastante agradable ante mis ojos, ojos que aun querian seguir contemplandole como una propia niña boba por una muñeca deseada.

- ¿Pero ya no estabas solo antes de... Antes de encontrarme aqui Caido? - Le dije con un tono casi que asfixiado porque creo no me habia podido contener de formular aquella pregunta que para mi necesitaba una respuesta, estaba creo que desesperada por saber el porque aquel ser no queria dejar mi presencia, porque queria quedarce con alguien como yo... Pero ¿Alguien como yo... Y como estaba ciendo yo como para que el no quisiera quedarce conmigo? Dos preguntas que a la vez se pasaron por mi cabeza de nuevo, era como si estaba teniendo una conversacion conmigo misma ya que no era capaz de entablar una con el, es mas nisiquiera era capaz de voltear mi mirada de nuevo para asi mirarle, porque no sabia si es que el ya estaba leyendo del todo mis pensamientos, pero si estaba siendo asi... Entonces el podria estar sabiendo de mi panico y podria hasta aprobecharce de eso... Pero, yo no estaba sintiendo de su parte ninguna mala intension mas bien, solo sentia la brisa un poco fria de la noche.

- ¿Ah? - Expuse bajo sintiendo como es que el tomaba mi mano con aquella delicadeza y me hacia detenerme, ahora solo faltaba que me jalara hasta donde estaba el y me diera aquel profundo beso en el cual yo me derretieria de amor, rei un poco mientras que aun sentia su mano un poco fria o es que yo estaba enferma, o mueriendo, aunque no podia negar que la noche estaba fria y mas se sentia por andar en las fachas en las que yo estaba, tan solo con aquel vestido blanco en donde si pegaba la luz un poco mejor se podia notar que solo tenia una pequeña tanga puesta del resto solo aquel fino lino sobre mi, sin zapatos ni nada era como si me estubiera yendo a dormir, pero es que no todas las noches yo podia encontrarme con un chico y menos si era un Caido asi que no me estaba percatando del todo do lo inapropiadas que estaban ciendo mis fachas en ese momento, aunque no es que mi cuerpo fuera gran cosa claro estaba pero sabia que si era hermosa.

Abri mis ojos lo mas que pude y me jire a donde estaba el mirandolo de nuevo, en efecto el estaba leyendo mis pensamientos, pero creo que de la impresion de verle nuevamente y de que supiera que era lo que estaba pensando sobre el, me sonroje toda bajando rapidamente mi mirada para que no lo notara aun sin apartar mi mano de la de el, no se no podia sacarla, era como si estubiera necesitando de ese frio que el me estaba proporcionando con su tacto tan sueva, mordi un poco mi labio inferior porque no sabia que decir, solo jugaba de nuevo con mis pies mientras que movia mis dedos para taparlos con la tierra y sacarlos de nuevo, como la tipica niña traviesa ante su buen regaño, pero esta vez estaba siendo la misma niña que solo se estaba quieta por la pena sin saber que decir o que objetar... Solo... Solo queria decir algo... ¿Pero porque no estaba pudiendo?

- Lo siento por pensar eso... Pero es que... - Levantando mi mirada de nuevo posandola en sus ojos nuevamente, ojos que con la luz que la luna aun emitia se podian notar que eran castaños, ojos profundos como el mar que en efecto sentia como es que podian leer mi alma, - No se que decirte... Lo siento no debi haber pensado de esa manera... Disculpa si te ofendi ¿Si? - Le dije de nuevo con una pequeña sonrisa timida ya temblando un poco por el frio que estaba callendo sobre aquel bosque un poco invernoso por el principio de la estasion, miraba aun mi mano entrelasada con la suya sonriendo un poco mirando el temblor de mi cuerpo ciertamente, aquel vestidito blanco y el estar semi desnuda debajo de el no era lo apropiado para salir a andar por alli, solo me quede como tonta de nuevo mirando sus ojos y sonriendo un poco tras ver la marca de mi mano en su mejilla levantando entonces la otra mano para acariciar con dulsura y temblor aquella marca para asi hacerla desaparecer.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Hyde el Jue Nov 10, 2011 7:14 pm

Odiaba de sobremanera que se dirigieran a él de una manera que podría sonar tan despectiva. ¿Caído? ¡Ya sabía que lo era, gracias! No era que le molestara que se lo recordaban, más bien le resultaba un tanto molesto que justo cuando deseaba poder llevarse bien con tan hermosa mujer esta se dirigiera a él de esa moda. Aunque claro, tampoco podría culparla. Estaba casi seguro de que allá en el cielo, lugar que no pisaba desde hacía ya cientos de años, ella debió ser prácticamente bien entrenada para odiar a los caídos con todo su corazón. Era más que lógico. Los ángeles caídos, traidores, herejes o como quisieran ser llamados, eran como la vergüenza del reino de los cielos, aquellos que traicionaban a su creador y que por ello eran lanzados a lo profundo del abismo. Él también recordaba que antes de convertirse en un caído también le habían inculcad el "temor" a convertirse a un ángel de esa índole como también le fue instruido el cómo no convertirse en uno y el temor a ser expulsado del reino celestial, temor que ahora le daba igual y le resbalaba como mismas gotas de agua sobre una pequeña hoja verde. Más sin embargo, dejó pasar todo eso tan bien como cuando dejó pasar la bofetada que le había pegado en momentos anteriores.

Cualquiera pensaría, ¿cómo puede dejarle pasar tal forma de dirigirse? Fácil, sabía que ella tenía miedo. Se le notaba en la mirada castaña, color que podía distinguir en medio de la poca luz de la luna que alumbraba el lugar, como también podía darse cuenta de que la tentación de quedarse allí con él le estaba ganando. Estaba seguro que el temor principal del celestial ser era precisamente el que fuese encontrada con un ángel caído. Él por su parte podía temer si su líder lo encontraba con un ángel, a sabiendas de que por lógico su bando estaba completamente en enemistad con el reino de los cielos, enemistad que nació de forma inmediata y bueno...él no solía prestar atención a la enemistad entre ambos bandos. Vivía muy a su modo las cosas como para preocuparse demasiado por ello, o quizás era demasiado despreocupado para su propio bien o era tan despreocupado como un niño chiquito. Cualquiera de esas opciones quedaban tan bien en Hyde que ni él mismo se tomaba el tiempo para poder analizarlas con claridad.

Apenas la tenue luz de la luna alumbraba, no había otro modo de poder ver mejor. Esta se filtraba en medio de las ramas y las cientos de hojas, dando una imagen tétrica para muchos y para los más valientes, dando una imagen digna de admirar. Y es que la luz de la luna era sin duda, hermosa. Finalmente con ese suave jalón consiguió que ésta lo mirase y se alegró de haberlo conseguido, pues no quería que diese un paso más lejos de donde estaba. Igualmente, esa misma luz de la luna delineaba con maestría las facciones infantiles pero muy lindas que la muchacha frente a sí poseía y ahora que la tenía de frente, podía verla mejor. Debía admitir, esas chicas que llamaban siempre su atención eran delicadas, al menos en apariencia. No quiso analizar más allá de su rostro pero sólo viendo la parte superior de la vestimenta podría suponer era sólo un simple trajecillo que no podía proteger contra el frío invernal que poco a poco comenzaba a azotar el área. Él mismo sabía que la ropa que usaban en ocasiones los ángeles no eran de lo más abrigadas.

Las reacciones de la muchacha al verle le arrancaron una pequeña risita, sin llegar a ser realmente una risa burlona, más bien una entretenida por la situación que se le presentaba. Era como si con sólo verlo o él emitir alguna palabra, ella estuviese apenada o tan sorprendida por lo lindo que le parecía que no podía ni mirarle a la cara. Sabía que no era feo, estaba seguro de eso y por el pasar del tiempo lo había confirmado pero ninguna chica se había mostrado tan nerviosa y sonrojada con tales cosas. Sinceramente, no una ángel. Casi siempre el resto de las mujeres con quienes hablaba o tenía uno que otro contacto eran de todo menos precisamente ángeles bajo las órdenes de Delphos. La última vez que habló con una había sido hace mucho hasta claro, ahora, que tenía una en frente de sí.

Aún cuando ella hablaba, no dejó de sujetar su mano por si acaso deseaba huir de nuevo de allí. Más valía precaver que tener que lamentar. — ¿Debería ofenderme porque una chica ha pensado que soy hermoso?—expresó sin apenarse a la hora de hablar, más bien sin dejar de mirarla y buscando entre los cabellos lacios y bien peinados la mirada de la joven, que tímida, parecía evitar a la perfección que él pudiese enfocar sus ojos oscuros, al igual que los de él. — Tú también eres linda. —encogió los hombros seguro de las palabras que decía y no tardó en darse cuenta de algo.

Podía ser despistado para algunas cosas pero no para darse cuenta de que los ropajes que ella traía le eran inútiles para afrontar el invierno. A diferencia de él, ella...sólo tenía un vestido blanco que para nada la ayudaba. Sólo tuvo que fijarse en la tela una vez para darse cuenta que era escasa su protección contra el frío invernal que daba comienzo esos meses que durarían considerablemente. Se preguntaba si ella había pensado la opción de que pronto se encontraría con las bajas temperaturas de la noche y que con ese vestido no podría proteger su piel contra la baja temperatura. Antes de poder hacer algo respecto a ello, no perdió la oportunidad de analizar con profundidad la mirada que se clavaba a la suya. Era linda, inocente y un sinnúmero de adjetivos que no podría mencionar de una sola vez.

Lo siguiente le sorprendió sólo un poco, no esperando el suave tacto de la piel ajena contra el área golpeada con anterioridad. Allí sintió que esta temblaba y aunque le pareció la caricia más dulce que había recibido desde mucho tiempo, no se daría el lujo de dejar que ella pasara frío. Por esa misma razón, soltó su mano con el mismo cuidado que la tomó y sin más, comenzó a quitar su chaqueta negra para colocarla sobre los hombros de la muchacha — Creo que así ya no tendrás frío. —finalizó después de colocar la chaqueta sobre los hombros y protegerle del frío. No, no le importaba después que él tuviese frío.

Era raro todo lo que pasaba, en su vida como caído un ángel le había tratado así y por ello, se le hacía curioso. Lo que sí debía admitir de todo aquello era que la joven en sí, comenzaba a llamar por completo su atención. Analizó por última vez todos sus rasgos, perdiéndose en ello por unos segundos y casi de la nada, parecía que cualquiera podría aparecer por allí y para Hyde sólo estaría ella y él, simple. Sonaría tonto pero sinceramente, así era él una vez fijaba su atención en una persona en especial. Sin más rodeos, se animó a hacer la pregunta a la que en el fondo de su mente le estaba buscando una contestación.

¿Cómo te llamas?—inquirió volviendo a mirarle con notable curiosidad, como un pequeñín que estaba ansioso por saber todo respecto a algo nuevo que había descubierto y así era. Estaba curioso por saber cómo se llamaba aquel ángel que por casualidades, había encontrado solo en el medio del bosque, vagando en lo que ahora creía, eran pensamientos infinitos y que muy al fondo se podría encontrar cada una de las respuestas a todas las razones por las que estaba allí en el bosque. Él quería ser uno de los que descubriera por qué vagaba perdida en un mar de pensamientos en lo profundo de aquel invernal pero mágico bosque.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Jue Nov 10, 2011 9:27 pm

¿Que? ¡Vamos quita la mano de allí Gyu! Fue lo que me dije percatándome de que mi mano estaba sobre su mejilla en aquel lugar en donde sin querer le había golpeado, no supe en si el porque había reaccionado de ese modo, tal vez el lo podía interpretar a mal o mas bien quitar mi mano de su mejilla con brusquedad y luego decirme que no lo tocara, bueno es que en si era lo mas lógico que pensara de esa manera ya que pues creo que si yo fuera otra le hubiese dado una patada cuando me tomo de la mano, pero no en verdad todo lo que deseaba es que alguien por primera vez reconociera mi existencia y el con el solo hecho de haberme pedido que me quedara lo estaba haciendo, cosa que no podía evitar sentirme feliz y llena de dicha, porque estaba siendo la primera vez que un ser, es mas que un ser si era cierto era tan lindo y amable conmigo porque ni siquiera aquellos que se hacían llamar mi familia me trataban de esa manera en la que el lo estaba haciendo, bueno ¿De que manera me estaba tratando? No se de que manera pero lo que si podía saber en realidad era que el era hermoso… Hermoso en total.

Termine entonces de quitarle aquella marca en conjunto con aquel dolor que el pudiera estar sintiendo en aquella mejilla suya, sonriéndole de nuevo, bajando entonces mi mano lentamente mirando entonces que aun ambos estábamos tomados de las manos y mirando de nuevo mi tiemble por el frío que estaba pegando, Dios estaba siento mas que despreocupada sino tonta, maldecía la hora en que me había colocado aquel lino y había decidido salir sumí-desnuda de mi habitación en los cielos, bueno es que yo tampoco se mucho de salir fuera de los limites de mi madre aunque pues aquel bosque si me lo estaba conociendo ya de memoria de tanto que lo estaba visitando, pero en si ese momento estaba haciendo que el lugar fuera nuevo para mi, fuera un lugar que nunca antes había pisado, como aquella niña que llegaba a un mundo en donde todo lo que estaba en el era mágico he irreal así me estaba sintiendo yo… Como Alicia en ese lindo país de las maravillas.

- Lo siento… Yo creo que no debí haberte tocado… No quiero que pienses mal de mi ¿Si? Es que a veces no me doy cuenta de lo que hago y entonces… Aish creo que mejor me callo ¿Verdad? – Le dije proporcionándole de nuevo una pequeña sonrisa, y es que si bien era que cuando me ponía nerviosa o me daba por hablar demasiado y un poco rápido, bueno rápido mas bien sin el poco, y hasta a mirar al suelo como que si es que era un gran peso que estaba cayendo sobre mi cabeza, era como una especie de tonta ante situaciones como estas, ¿Cómo estaba siendo esta situación? De nuevo con aquella pregunta, porque por mas que buscaba una respuesta tan solo la que me daba era, que esta situación estaba siendo la mejor casualidad de toda mi vida, porque tal vez, y si solo tal vez aquel ser hermosamente amable podía convertirse en el único amigo que en mi vida o mejor dicho que en mi pesadilla había tenido, bueno si es que después de todas las estupideces que estaba diciendo y haciendo el querría ser un buen amigo para mi.

¿Un buen amigo Gyu? Una buena pregunta, me la hice para mi misma mientras que aun tenia mi cabeza agachada de nuevo temblando un poco y con el titiriteo de mis labios por el tiemble de mi cuerpo porque ahora no era solo que estaba haciendo un frió molesto sino que soplaba aquella brisita lejana que se asoma para empezar el invierno, ¿Por qué no hacia aparecer algo un poco mas abrigado para ponérmelo encima? A ya se, me dije a mi misma de nuevo, porque no tenia ese poder como para poder controlarlo, era en si un ser débil que ni siquiera era capaz de hacer aparecer un abrigo aunque fuera que lo deseara con todo su corazón o con todo su ser, mordí un poco mi labio inferior por esa impotencia que sentía y por la incomodidad de esa fría brisa suave que rozaba mi contorno haciendo que llegara aquel frió hasta mis huesos, sonriendo entonces por el comentario que había hecho el sobre mi belleza asintiendo entonces negando de que no tenia que ofenderse por eso que yo estaba pensando, ya que no podía decir nada porque las palabras en medio de aquel titiriteo no me iban a salir correctas pero aun así.

Note como es que el soltaba mi mano con aquella gran delicadeza que me hizo sonrojar de nuevo, un sonrojo tonto porque no tenia porque sonrojarme por algo como ese, ¡Hermoso… Hermoso… Hermoso! Me decía dentro de mi mientras que aun estaba allí tomando esa mano que estaba pegada a la suya con mi otra mano que estaba libre y entrelazarlas para asi poder darme un poco de calor, cerrando entonces mis ojos tras sentir la calidez de aquella chaqueta negra que el tenia puesta y que ahora pasaba a tenerla puesta yo, sonriendo de nuevo haciendo una pequeña venia de agradecimientos, - Gracias… Por… Gracias por todo… Hermoso.. – Le dije para así no volver a repetir aquello de Caído, sonrojándome un poco porque sin querer había escuchado aquel pensamiento que el había tenido con respecto a que yo le llamase así, y pues el tenia toda la razón y lo menos que quería hacer es que el se sintiera menor que yo porque en si, quien estaba siendo nadie allí era yo.

- ¿Mi nombre.. Deseas saber mi nombre? - Le pregunte con una cara de tonta por la emoción, debía de reconocer de que el quisiera saber de mi me llenaba de emoción una emoción que no pude contener y que solo exprese con una sonrisa tonta y el mismo sonrojo levantando entonces mi mirada para volver a verle tomando entonces los bordes de aquella chaqueta que olía tan bien, con mis manos, sonriendo de nuevo, - Me llamo GyuRi… Pero puedes llamarme Gyu… Aunque bueno… - Le dije quitando de nuevo mi mirada de el un poco apenada pero en si melancólica para agregar ya con un tono un poco mas bajito, - Aunque no creo que quieras llamarme mas ¿Verdad? – Expresando entonces una sonrisa que a lo lejos se notaba que estaba muy lejos de no ser hipócrita pero tan solo quería que el no se diera cuenta de mi desgracia y que solo pues… Que solo no quisiera escapar de mi así como yo había querido minutos antes escapar de el, si bien no emitíamos muchas palabras pero me lo estaba pasando muy bien en compañía de un ser como el, - Y… Tu ¿Cómo te llamas? – Le pregunte con una pequeña sonrisita esta vez un poco mas real.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Hyde el Vie Nov 11, 2011 2:10 pm

Tierna, considerablemente tierna. No encontraba otra palabra para describir mejor a la joven que en esos momentos tenía frente a frente. Era muy tierna su forma de expresarse y actuar por cada cosa que él hacía, lo que le hacía sentir una irremediable ternura hacia la misma. Por ello mismo no opuso resistencia cuando ella deseó tomar de nuevo su mano. Supuso que tal vez era porque así se sentía más segura o que a lo mejor atraparía un poco más de calor para su cuerpo, que aun tiritaba aunque debía decir, no tanto como antes de que él le pusiera su chaqueta. Ahora él sin chaqueta tal vez sentiría frío más tarde pero ahora eso no le importaba. A su vez todo se hacía mejor ahora que ya no sentía esa sensación de dolor que con anterioridad invadía a su mejilla rojiza, gracias al suave tacto de la joven a la misma, logrando retirar aquella marca y el dolor que se quedó junto a la misma.

Mientras la escuchaba agradecer, levantó su mano libre y con su dedo índice, negó un par de veces para que ella pudiese verle, dándole a entender que nada debía agradecer.—Cualquiera hubiera dado su abrigo por alguien como tú, ¿no?—aseguraba como si fuese la verdad más absoluta y es que, ¿quién no ayudaría a una muchacha como ella? Quizás alguien que la odiase o algo similar pero por su parte, él estaba seguro que de muchos él no sería el único que le ofrecería una mano a esa joven que tanto lo necesitaba. Aunque la luz de la luna era escasa para distinguir con claridad ese suave sonrojo que adquirieron las blanquitas mejillas de ésta, pudo suponer que ahí estaría por los gestos que hacía y demás. No era como si ella fuera predecible, sólo le gustaba pensar que allí estaría ese tono rojizo que claro, la haría lucir adorable a la vista.

Asintió suavemente ante la interrogante tan sorprendida por parte de ésta. Era como si nunca alguien se hubiese interesado en saber quién era ella y ahora que él mostraba el interés, ella no pudiese ni creerlo. Quería pensar que no era así pues sería deprimente pensar que un ángel tan bonito se sintiera tan solo o triste. Él mismo sabía que esa era la peor sensación que se podía llegar a sentir. Estar solo. Algo así se sintió así cuando fue echado del cielo aunque después descubrió que no estaba tan solo como estaba y que encontraría de todo un poco por el mundo, como gente interesada en conocerle y gente que él quería conocer, justo como era este caso. Él deseaba conocerla a ella y no rendiría hasta conseguir aunque sea su nombre. Y vaya que andaba en un día de suerte, pues segundos después de la pregunta tan ilusionada esta soltó la información que él tanto quería escuchar.

Sonrió al escuchar el nombre de esta y siendo él tan...él, se atrevió a agregar algo a la forma en la que ella dijo, podría llamarle. — Gyu-chan. —habló manteniendo la sonrisa. Estaba hecho. Apenas la conocía pero le llamaría de ese modo: Gyu-chan. Era una pequeña manía suya quizás el agregar el "chan" al final de los nombres pero sin duda, la apariencia de ella le hacía pensar en una "Gyu-chan" y estaba seguro que quizás él sería el único que la llamaría de ese modo. La sonrisa no le duró mucho, tornándose un pequeño puchero en sus labios cuando se percató de como rápidamente la inseguridad atrapaba los pensamientos de la joven. Evitó suspirar y en cambio, buscó de nuevo animarle. —Claro que te llamaré de nuevo, no dudes de eso~ —aseguraba sin chistar ni una sola vez en su respuesta, sintiendo así a su vez que podía alentar a esa joven que poseía un aspecto tan pesimista al respecto.

La idea de que ella se sintiese tan insegura como para pensar que él no la llamaría de nueva cuenta le estorbaba. Le hacía preguntarse a su vez qué clase de cosa, persona o circunstancia la haría pensar de una forma tan pesimista respecto a conocer a otra clase de gente. El pensamiento no le duró mucho cuando el rumbo de la pregunta cambió y una sonrisa misteriosa se formó en sus labios. Levantó el rostro y se fijó un poco en las hojas de los árboles filtrando la luz lunar, iluminando un poco su rostro debido a la luz azulada del satélite natural. Desde allí visualizaba apenas un par de estrellas y las nubes que apenas se percibían debido a la iluminación de la luna. Cualquiera pensaría, se estaba haciendo el misterioso y de hecho, de ese mismo modo podría tomarse. Se estaba haciendo el misterioso y era de esperarse de alguien como él, hacerse el misterioso era lo suyo y le encantaba.

Abandonó la vista de las pequeñas hojas y sin más, miró a la muchacha frente a sí con la misma sonrisa plasmada perfectamente, como momentos atrás. Como siempre hacía cuando se traía algo en manos, miró al suelo antes de enfocar su mirada en el ser tan bonito que tenía enfrente. Antes de contestar, encogió suave los hombros mientras con travesura, le susurraba finalmente. — Oh, no lo sé. —una contestación bastante estúpida para lo que en realidad debía ser la respuesta a la interrogante ajena. Como si de un juego se tratase, prosiguió hablando, sin darle tiempo a la muchacha a decir algo al respecto por lo tonta que fue su contestación. —Quizás podrías adivinarlo, Gyu-chan. —le retó a adivinar algo que por lógica, ella no podría adivinar a menos que leyese su mente.

En realidad no estaba buscando que ella leyera su mente (sabía que para saber la contestación debería leerla), sólo deseaba que ella sintiese más curiosidad hacia él. Como si no le bastara que ella pensara que él era hermoso, ahora quería que sintiese más curiosidad hacia él. Era raro quizás pero, ¿qué se le podía hacer? Ahora sólo debía esperar expectante a que ella por su propia cuenta sacase cuál era su nombre, uno que no era demasiado largo a decir verdad y que para muchos, podría ser fácil de memorizar y dependiendo de la persona, difícil de olvidar.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Vie Nov 11, 2011 3:27 pm

“Gyu-Chan” Digno de un Japonés esa expresión tan linda de mi nombre, no podía negar que me sentía realmente contenta de haberme encontrado con el, porque en verdad aparte de aquel ser que ya podía o estar siendo un Ángel o estar siendo un Ángel Caído, nunca me había sentido tan bien como me estaba sintiendo en estos momentos, que es cuando tu puedes pensar en que el “Podría ser aquel príncipe azul que estas esperando con ansias aque el llegue por ti” Sabia que realmente era una estupidez el pensar de esa manera tan ridícula porque era obvio que alguien como el, alguien como un Ángel Caído nunca fijaría su mirada en un Ángel y no tanto el ser que el no se pudiera fijar en mi, sino que las circunstancias no podían ser nunca como si de una novela estuviéramos hablando, estábamos hablando de la verdadera vida real, mi vida real, en la cual jamás pasaría en que yo me fijara en otro ser siendo quien fuera, porque mi “Amor” Ya estaba totalmente prometido, pero… ¿Quién dijo que yo no quería estar huyendo de esa promesa? Tal vez esa noche que estaba en ese bosque eso era lo que estaba buscando hacer… Huir… Huir de todo y huir de todos… ¿Hasta de mi misma?

No podía evitar sonreír entonces con su comentario acerca de lo que podrían hacer los demás por mi, era como si el me estuviera diciendo palabras que no estaban en mi diccionario, como si me estuviera hablando de sentimientos los cuales yo aun no estaba conociendo, porque en verdad de donde yo vengo la pregunta mas frecuente que se podía hacer un ser tan hermoso he incluso mas hermoso que yo era ¿Quién ayudaría a un ser tan débil como tu? Creo que era la pregunta mas acertada, pero creo que ya estaba siendo hora de que dejara de pensar de esa manera delante de el, porque si tal vez el estaba leyendo mis pensamientos se estaría dando cuenta de lo frustrante que seria estar viviendo como yo lo estaba haciendo, se que muchos podrían hacerse la interrogante del porque yo aun seguía así de ese modo, pero la respuesta estaba siendo mas fácil que formular la misma pregunta, "Porque nunca iba a darle el gusto a esa mujer de ver como me rendía de un modo tan fácil" ¿Era orgullo? No lo se pero si lo era entonces eso quería decir que aun tenia el valor de tener orgullo y eso era algo que me impulsaba a seguir hasta adelante.

Aun mirando hasta el suelo como una misma tonta sin poder encontrarme con esa mirada de el, que pues… Para ser sincera aunque no estuviera leyendo mis pensamientos sentía como es que podía traspasar todas las barreras habidas y por haber dentro de mi, ciertas barreras que yo misma había colocado y ver mi alma, mi alma completamente rendida y desnuda, como es que si fuera un espejo en donde yo estuviera viendo mi propia muerte, pero no por nada malo, sino que sus ojos eran tan penetrantes que solo me hacían querer mirarlos para saber que es lo que me estaba deparando el destino, pero a la vez la vergüenza no me estaba dejando nisiquiera mirarle a la cara, “Hermoso” Tal vez por eso es que no podía verle o ¿Era por otra cosa? ¡Si! Porque resultaba que yo como una estupida me ilusionaba con cualquier cosa pero no del modo que todo mundo podría estar pensado de que me enamoro del primero que me pasa por el frente, porque bien cierto era que para mi ya estaba siendo difícil tener ese sentimiento dentro de mi, sino que era porque tal vez cedería ante el y pues la bonita amistad que estaba deseando que pasara entre nosotros irremediablemente se crearía, y yo simplemente moriría de nuevo.

¡No! No siendo su culpa, pero por supuesto que no iba a ser su culpa nunca, pero es que los Ángeles estamos prohibidos a todo, si era cierto que los Ángeles podíamos ser hasta peores que los mismos Caídos, porque hacemos algo y pues siempre lo vamos a negar algo así como que “Tira la piedrita y esconde la manita” Seres descarados y sin corazón, seres odiosos y hasta envidiosos, esos eran los verdaderos Ángeles Celestiales, y si pues no estabas dispuesto a creerlo entonces tendrías que conocer a mi madre, solo asentí en señal de confirmación cuando dijo que por supuesto que me llamaría de nuevo, de nuevo aquel estupido sonrojo, maldita sea, ¿Por qué tenia que sonrojarme cada que estaba diciendo algo? No pude evitar Sonreír ante haberme formulado esa pregunta, pero es que para mi ya se me estaba siendo difícil el no hacerlo era como que si escuchaba su voz y el automáticamente llegaba y se posaba en mi cara, - Gracias… - De nuevo agradecerle por todo, con una pequeña sonrisa que no pude evitar saliera de mi por completo, notando entonces de nuevo su cara, y su hermosa mirada penetrante, solo me quede de nuevo observándole esperando a que me dijera su nombre.

- ¿No lo sabes? – Sin poder evitar reírme un poco, mientras que tapaba mi boca para que no fuera tan fuerte porque en si era bastante gracioso y el que el quisiera que yo lo adivinara me estaba obligando a leer aquellos pensamientos por los cuales me estaba muriendo por escuchar, pero ¿Qué? Así seria por completo aburrido, porque todo seria obvio, aunque… Con una pequeña sonrisa picara en mi rostro lo volví a mirar a los ojos acercándome tal cual niña pequeña, y entonces comenzando a andar a su alrededor mirándole de arriba hasta abajo, como si es que con eso podría adivinar su nombre, pero es que solo estaba siendo un pequeño juego, mientras que caminaba a su alrededor, con cara de chica interesante colocando mi dedo índice que rozara mis labios, - Mmm… Príncipe no puede ser porque eso no existe… Además de que así es que yo llamo mi Dante… - Le dije sonriendo de nuevo, parándome de frente a el nuevamente mientras que de nuevo lo miraba a los ojos, acercándome de nuevo a el, a su rostro con expresión de intriga y a la vez con una sonrisa divertida, - ¿Qué te parece si te llamo hermoso? – Le dije alejándome de el para caminar entonces un poco y estirarme un poco, - Es que la manera mas fácil de saber como te llamas es si leo tus pensamientos… Y eso es algo que no deseo… ¿Si? Hermoso… Suena bien… - Dije sonriéndole mientras que me daba la vuelta para verle de nuevo.

No supe el porque de mi comportamiento ahora, pero si estaba siendo cierto de que esa manera de portarme era mi verdadera personalidad, claro estaba que aun seguía siendo la misma chica tímida porque el aun no poder permanecer mucho rato con mis ojos sobre los suyos eso lo demostraba por completo, pero es que no podía evitar ser así, porque el ya me estaba dando aquella confianza además de que el ser pesimista y el estar pensando en mis problemas en ese momento estaba arruinándolo todo, y eso era lo que menos estaba deseando, solo estaba deseando conocerle mas y es que la curiosidad ya me estaba invadiendo de una forma que no estaba siendo nada normal, mientras que aun estaba de espaldas a el, sacaba conclusiones en mi mente de los mil y un posibles nombres que aquel ser hermoso podría estar teniendo, hasta que bueno por fin mordí mi labio inferior y corrí hasta donde estaba el, - Vamos… Dímelo… Yo te dije el mió ¿No? No es justo… No podría llamarte hermoso eso suena a niños… - Colocando sin darme cuenta mis manos sobre su pecho acercándome a el mirándolo a sus ojos para que me lo dijera, solo podía estar allí con cara de niña pequeña insatisfecha.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Hyde el Vie Nov 11, 2011 8:43 pm

Le encantaba poder arrancarle aunque fuera una pequeña risa a esta, permitiéndole escucharla y no sólo eso, esa risa demostraba que lejos de hacer todo aquel momento tenso por las razas a las que ambos pertenecían, todo se hacía menos tenso y más llevadero para los dos. ¿Para los dos? En efecto. Él odiaba tener que pelear con un ángel así porque sí y ella seguramente no se metería en alguna clase de problema (al menos que alguien los pillara, por supuesto). Al contrario de lo que pensaba, ella no deseó leer sus pensamientos en lo absoluto y a cambio se mostró como una niña pequeña, ansiosa por descubrir cuál era el nombre de quién tenía enfrente en esos momentos, él. Sabía que lejos de poder adivinar, sólo podría decir nombres que no eran los correctos entre todas las posibilidades. Ella se negó a leerle la mente así que no sabría a la primera cual era su nombre, o mejor dicho, el apodo que él consideraba su propio nombre. Jamás consideró una opción que una persona le llamase por su verdadero nombre de Hideto Takarai, no porque le molestaba (sentía que su nombre tenía estilo), sólo que no se acostumbraba a ello. En un principio prefería ser llamado Hide pero su mote actual sonaba mucho mejor que ese, así que Hyde se quedó y así se quedaría por el resto de los años. Se acostumbró tanto a ese nombre que lejos de pensar en presentarse con su verdadero comenzó a hacerlo con el segundo y sólo uno que otro curioso llegaba a querer saber cuál podría ser su verdadero nombre y claro, él no lo diría con tanta facilidad.

Fuera de si ella lograba adivinar su nombre, lo que le comenzó a llamar la atención fue que comenzase a tomar otra actitud. De parecer una niña tímida a la que se le debía tender una manita para sacarla a flote, pasó a ser una muchacha de lo más divertida que comenzó a seguir su juego de adivinar. Todo se tornaba más divertido y siguiéndole el pequeño jueguito, miró de lo más curioso como esta comenzaba a dar una vuelta a su alrededor, como si así pudiera adivinar el nombre con el que se presentaría. La siguió en un principio con la mirada pero al no poder seguirla de todo por ese medio, comenzó a moverse también, girando suave y sin perderla de su campo de vista. Se le hacía divertida toda la situación y una cara de expectación y entretenimiento se plasmó en sus facciones mientras tanto, ella comenzaba a adivinar sobre qué nombre podría ser el suyo.

¿Príncipe? Muy formal para alguien como él. Podría parecerlo pero lejos de príncipe, ese era un mote que nadie como él podría tener. Más bien, "demonio" le iría mejor y bueno, ya habían personas que le llamaban de ese modo aunque teniendo en cuenta como era ella, dudaba que pudiese llamarle de ese modo tan distinto a lo que ella proponía. A su vez se cuestionó, ¿quién es Dante? Suponía que un ser muy querido para Gyu, mas continuó más interesado en las teorías que ella proponía que en pensar en la clase de persona o criatura que podría ser Dante. Lo siguiente volvió a posar una sonrisa a en rostro mientras la escuchaba hablar atentamente. Puso cara pensativa mientras dejaba de moverse y en cambio, movía su cabeza a un ladito a otro, como si pensara, dejando de hacerlo cuando debió dar una respuesta.

Ninguno de los dos. —dijo con cara de seriedad a pesar del pequeño "juego" que se estaba llevando entre los dos en ese momento, notando como se alejaba un poco de él en esos momentos. En su vida pensaría poder llamarse "Hermoso" y debía admitir que ella quisiera pensar que se llamara de esa forma le causaba ternura y gracia. Ternura porque aún continuaba con el pensamiento de que él era hermoso y gracia por la palabra. De ser así él podría pensar que ella se llamaba "bonita" o "chica bonita". Ese último le hacía pensar en una de las tantas canciones que por allí tenía escrita en medio de tantos pasatiempos que conservaba, aunque en esos momentos la letra no tendría que ver con ella, sí lo hacía muy bien el título de "Chica Bonita". —Pero si hermoso viene de ti, Gyu-chan, no estaría tan mal si me llamase así.—añadió encogiéndose de hombros, viéndole mientras una sonrisa que podría calificarse como pícara o coqueta se formaba en sus labios.

Un silencio se hizo presente por unos momentos mientras que de allí esperaba que esta se decidiera a salir con el verdadero nombre y sin poder verle rostro, pues le estaba dando la espalda justo ahora. De ese modo sólo podía visualizar la espalda de esta, sus pequeños hombros y como estos estaban cubiertos por su chaqueta negra que estaba seguro que si llegaba a ponérselo le quedaba un poco más grande de lo que se veía, todo a pesar de que él era un poco más bajito que ella y más bajito que una que otra persona en general, pero tampoco era algo de lo que debía acomplejarse pues no importaba lo bajo que fuese, su estatura no era lo que lo hacía resaltar, más bien su personalidad era lo que lo hacía resaltar frente a los demás. Al final pareció que la castaña se cansó de intentar adivinar y tal cual niña chiquita caprichosa lo haría, esta se le acercó y aunque no lo esperaba, colocó las manos sobre su pecho mientras le miraba fijamente.

Pestañeó un par de veces mientras por segundos terminó clavando los ojos sobre la mirada de la otra, analizándola y captando como toda la curiosidad se estaba apoderando de la de la chica. Dejó de mirarla y sin más, ladeó el rostro a un costado con la misma aura de misterio que había mostrado al principio. La miró de soslayo por un momento y sin que esta se lo esperara, se acercó y dejó plantadito un beso en la punta de la naricita de la muchacha, con una sonrisa divertida.—Hyde—contestó finalmente la interesante pregunta a la que esta no creyó que hallaría respuesta. Sin más dio un paso hacia atrás y alejó las manos de esta de su pecho, tornándose casi sensual la sonrisa posada en sus labios. —Me llamo Hyde.—finalizó sin más con la presentación de su nombre, observando por completo a la joven y esperando una reacción por su parte, una reacción que en esos momentos no era capaz de adivinar.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Sáb Nov 12, 2011 4:13 am

Si en si, si estaba notando cual estaba siendo mi comportamiento en ese momento ante la curiosidad que me estaba dando el querer saber cual era el nombre de aquel chico hermoso, sabia que no le podía llamar ni hermoso ni príncipe porque en si ninguno de aquellos dos nombres estaban viniendo al caso además de que no me aguantaría quedarme con aquella interrogante sin respuesta, porque mi curiosidad era lo que me había llevado hasta ese lugar esa noche, el querer saber como estaba siendo un bosque hasta esas horas y si en verdad se estaba pareciendo a mi alma de lo oscuro que estaba, pero en si aquel bosque tenia una luz y esa luz era la luz de aquella lumbrera natural, en cambio yo por ninguna parte estaba teniendo luz y si bien era cierto que la luz de mi alma se había apagado desde hacia mucho tiempo, si de nuevo con las cosas negativas, pero era que estaba recordando el motivo de aquella visita nocturna mía a aquel bosque que desde que me había encontrado con aquel ser Hermoso paso a ser un bosque encantado… Si Encantado.

Notando como es que mis manos estaban sobre su pecho, tan cerca de aquel chico que se vía bajito pero en si aun sin ser mas bajo que yo ya que pues mi tamaño en si no era comparado con el de nadie mas, el ser baja para mi no me hacia acomplejarme mas bien me sentía interesante ya que para mi vendría siendo una clase de trauma que un chico fuera mas bajo que yo a menos de que fuera un niño y bueno ya los niños del cielo teniendo 12 años estaban siendo o ya bien mas altos que yo o prácticamente de mi mismo tamaño, mirándolo un poco mas de cerca notando de nuevo aquellos ojos, ojos que de nuevo me estaban haciendo sonrojar y no estaba siendo ahora ningún tonto sonrojo que a duras penas si se estaba notando, sino que ahora sentía como es que yo estaba pareciéndome a un mismo tomate, o mas bien a una fruta un poco mas hermosa, a la mismísima manzana roja del cuento de blanca nieves, si me estaba gustando comparar aquella situación con un buen cuento como ese porque en si ya lo estaba pareciendo, pero solo un poco ya que el no estaba siendo ni el cazador pero tampoco estaba siendo el príncipe.

Mire entonces segundos después de que yo me quedara como estupida mirando los ojos de el como es que el mismo tomaba mis manos y aquel beso pícaro en la punta de mi nariz que solo hicieron que aquel sonrojo mió se incrementara mas colocándome un poco nervios, ¿Qué… Un poco? Si de la impresión lo que hice fue apartarme rápidamente de el quitando entonces mis manos de las suyas, no supe porque es que yo había hecho aquella estupidez, colocando cara de insatisfacción por lo que había dicho que en si ninguno de los dos estaba siendo su nombre, era mas que obvio que yo sabia esa información así que de nuevo como una niña que estaba siendo bipolar coloque mis manos en mi cintura y reí un poco en manera graciosa porque en si el me causaba esas sensaciones, - Pues yo se que ninguno de los dos esta siendo tu nombre… ¿No lo crees? – Le dije con otra pequeña sonrisa en mi rostro aun sonrojado, muchos pensaran que es que yo me estaba viendo en un espejo para saber de que color estaba teniendo mi cara, pero no, no era así si sabia en si que color estaba teniendo mi cara porque me conocía al perfecto además de que sentía como la vergüenza me la quemaba.

Sonreí de nuevo como una niña tonta ante lo que me había comentado sobre mis apodos, quitando entonces mis manos de mi cintura para arreglar un poco mi cabello sacándolo de dentro de la chaqueta que el me había dado para cubrirme sintiendo que en ya el frió no era tan penetrante por ella, para así luego adherirla un poco mas a mi contorno, si bien era que yo no estaba en las mejores fachas pero debía de admitir que aquella chaquete me estaba abrigando muy bien, solo sentía pequeños escalofríos en mis piernas pero nada del otro mundo, volviendo a sonreír por el silencio que reino en el lugar por segundos, pensando un poco en un nuevo método para así sacar la información que queria con desespero ya saber, sorprendiéndome un poco cuando me lo dijo, Hyde… Hyde… Se llama Hyde… Me decía a mi misma como una tremenda boba mientras que notaba aquella sonrisa de el solo sonreí un poco porque en si había conseguido lo que quería así que me acerque de nuevo a el para darle un pequeño beso en su mejilla, - Hyde… -

Comencé de nuevo con aquella caminata a su alrededor como si es que estaba interpretando aquel buen papel de aquel buen manga llamado el Detective Connan, sonreí un poco mientras que de nuevo le estaba mirando de arriba hasta abajo con una mirada penetrante pero a la vez se estaba notando que estaba jugando simplemente, deteniéndome entonces en su frente de nuevo, sonriendo de nuevo, - Hyde… Me gusta como suena… - Dije con una sonrisa traviesa para así alejarme de el nuevamente y mirar hacia el cielo con una mirada un poco distante por unos segundos suspirando un poco, - ¿Sabes Hyde? – Le dije aun con aquella mirada distante y aquel tono de voz un poco melancólico del todo, - A veces quisiera ser como las estrellas… Que están en el cielo pero que no están siendo juzgadas por la luz que emiten… O bueno a de ser porque ellas no tienen luz propia… Pero yo que la tengo no brillo… - Le dije para luego colocar mi mirada de nuevo sobre el, sacándome entonces aquella hermosa chaqueta que el me había dado y dándosela nuevamente, haciendo una reverencia, - Gracias… Pero aunque yo lo desee con todo lo que me queda de corazón… Ambos nunca podríamos estar así… - Le dije con una obvia sonrisa hipócrita en mis labios creo que notándoseme como es que las lagrimas querían estar saliendo de mi… - Creo que será mejor que me marche… Porque a diferencia de ti… Nada… Mejor dejémoslo así… - Bajando mi mirada nuevamente esperando no se… A que el tal vez y solo tal vez me detuviera o que me dijera lo cobarde que estaba siendo.


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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Hyde el Dom Nov 13, 2011 9:08 pm

Le gustaba mucho poder ver como por cada sonrisa o cada acción las lindas mejillas de ésta adquirían ese tierno sonrojo. No era a primera vez que veía ese sonrojo posarse en las mejillas de esta pero tras todo eso pudo apreciarlo mejor, tal vez porque esta vez era uno más notorio y quién sabe. El punto era que podía darse cuenta que cada cosa que podría hacer, dependiendo de la misma, claro, podría causar que esta se pusiera roja tal cual tomatito y siendo él tan él, era de esperarse que le encantase poder causar tales acciones en el resto de las personas y en este caso, a ella. Más sin embargo la vergüenza no le iba a durar para siempre a la joven, momentos después, cuando supo su nombre, de aparentar estar apenada y rojita pasó a mostrarse más traviesa, cambio que tanto como ese sonrojo, le gustó.

El "premio" de haberle dicho el nombre fue bastante bien recibido por él, que en lugar de alejarse y ponerse paranoico por recibir un beso de la raza opuesta a él, sólo se dejó y de haber sido otra persona y de más confianza, hubiera hecho la maldad o broma de voltear el rostro para cambiar el lugar donde ese beso sería dado, pero ella no era una amiga o amigo de confianza y claro, él no era un confianzudo y mucho menos con las mujeres. Sólo se conformó con ese pequeño beso de "premio" y esto se reflejó en la sonrisa que se ensanchó en los labios de éste mientras de los labios de la joven se desprendía el nombre que él le había dicho. Pareciendo un juego de detectives, ella volvía a caminar a su alrededor mientras él seguía la caminata con sus ojos castaños, curiosos por cuál sería la próxima ocurrencia de la muchacha que ahora halagaba lo bien que se escuchaba su nombre. Era un nombre que sentía, pegaba mucho con él, no podía negarlo.

Gracias~ Lo sé. –bromeó un poco teniéndola frente a frente, posando la mirada sobre la sonrisa traviesa y juguetona formada en los labios del ángel, causándole ternura la imagen de niña pequeña que esta llegaba a dar a momentos y pensando que sin dudas, era una imagen que pegaba a la perfección con GyuRi, no porque ella luciera delicada, era más bien que así le parecía que ella era, como una pequeña que tenía aún mucho por descubrir. La distancia entre los dos fue distanciada por enésima vez y lo que pensó se volvería un asunto divertido, terminó siendo todo lo contrario. ¿Cómo podía asegurar algo así? El tono de voz con el que esta comenzó a dirigirse y la forma en la que miraba al firmamento lleno de estrellas le comprobó todo lo que pensaba.

No podía predecir con exactitud el rumbo que esa conversación tomaría pero tras darse cuenta, todo gesto divertido en su rostro o toda clase de cosa que pudo haber pasado a su mente desapareció. La sonrisa en sus labios se marchó en cuestión de segundos y un gesto más serio era el que comenzó a predominar en las facciones de éste. Sin importarle si podía acercársele o no, dio un par de pasos hasta quedar de pie justo al lado de ella. Tomó sus propias manos y levanto el rostro para ver las estrellas en el cielo. Eran muy lindas, brillaban y sí, nadie les decía nada por estar en el firmamento sirviendo como lumbreras durante las noches. Nadie las juzgaba, brillaban y así sería hasta que su ciclo llegase a su fin y como si soplases a una pequeña vela, su luz se extinguiría para siempre, dejando un vacío en el espacio que solía ocupar hasta que una vez más, se formara una nueva estrella. Pero no le causó molestia que ella dijera eso de las estrellas, lo que lo irritó y molestó fue el hecho de que ella fuese capaz de decir que no tenía luz propia. ¡Por favor!

No sabía si era porque él por sí era un hombre muy seguro de sí mismo y por eso no toleraba que la gente usara esas palabras con ellas mismas, pero de algo estaba seguro: le molestaba. Por ello mismo su cejo fue frunciéndose un poco y no duró demasiado. No mostrando disgusto en su rostro, de forma instantánea se puso a trabajar en remendar toda esa palabrería melancólica y sin cariño a sí mismo que la muchacha utilizó momentos atrás. Así fue como sin mucho trabajo, creyó encontrar las palabras adecuadas.— ¿Sabes, Gyu-chan?—comenzó a hablar de la misma forma en la que ella comenzó a hablarle a él momentos atrás. —No deberías hablar de ti de ese modo. Todos brillamos como las estrellas, sólo que nosotros podemos optar por nunca dejar de hacerlo. —afirmó con tanta seguridad mientras miraba al cielo, y es que así era. Uno podía decidir cuándo ser tan brillante como una estrella y uno podía brillar eternamente, no como una estrella que pronto se apagaba hasta convertirse en una nube de polvo que no hacía nada hasta que debiese formar otro astro. —Si no brillaras no te prestaría atención. —le "informó", bajando el rostro para regalarle una sonrisa que desapareció al percatarse de las intenciones de huir que esta tenía, pues le devolvió aquella chaqueta mientras hacía una educada reverencia.

¿Acaso pensaba irse de nuevo? ¡No otra vez! Sabía que darle la chaqueta era obvio significado de que quizás se iría pero no quiso ver eso como otra opción. Odiaba que no fuese capaz de darse cuenta de que ella podía hacer lo que quisiera, que ella pudiera brillar si así lo quería y no tenía por qué ser juzgada como al parecer, estaba impuesta a hacerlo. Esto también le hacía pensar cuán infelices eran los ángeles en el cielo. No porque ella se fuese a ir, si no por la forma en la que ella anteriormente hablaba. ¿Cómo hablaba? Se expresaba de una forma que parecía escapar de algo que no se lo permitía, ser libre y sin poder hacerlo, como si estuviera encerrada y nadie le pudiese dejar ir. Nadie pensaría que ser un ángel llegaría a ser tan duro pero la realidad era así, ser un ángel celestial tenía sus precios y en ocasiones le daba la idea de que era mejor ser de otra raza que tener que volver al cielo. Porque si volviese no sería capaz de obedecer a quién le creó, porque tras mucho tiempo él mismo descubrió muchas cosas y demasiadas cosas en contra a la forma de manejarse los ángeles le parecían tontas e idiotas, como juzgarse entre su propia raza. Eso le frustraba y no dispuesto a que esta diera un paso más, le sujetó de la mano para que no se le ocurriese dar otro paso en "falso".

¿Por qué no?—arqueó una ceja mirándole, continuando con la charla.—Tú puedes escoger lo que desees, nadie tiene por qué impedirtelo.—la sonrisa hipócrita lejos de causarle gracia, no lograron arrancarle ni una sonrisa amigable ni cariñosa. No estaba enojado, no estaba furioso, sólo era la seriedad la que estaba plasmada en su rostro.—Si quieres ser cómo las estrellas y brillar por ti misma, sólo haz lo que deseas y que nadie te lo impida.—afirmó y eliminando por momentos la seriedad, le regaló una sonrisa animada y dulce, buscando de ese modo eliminar las lágrimas que notó, se acumulaban en los ojos de esta. Quiso preguntarle cual era la "A diferencia de mí" pero odiaba ver a las personas llorar y no quería pensar que toda esa charla la pudiera hacer llorar. A su vez pensaba que podía ser una "mala influencia" para Gyu pero así él era y así veía las cosas. "Abandónalo todo y atrévete" o "Disfruta y grita sin restricciones" eran frases que pegaban bastante con él o con como veía las cosas, más aún en ese momento que charlaba con la joven.

Y cómo notarás, Gyu-chan, no pienso dejarte ir. —le dejó saber como si nada, sonriendo de lo más campante y afirmando más el agarre en la mano de esta. Si decía que no la dejaría ir, no la dejaría ir y mucho menos en esa situación. Aún deseaba saber cuál era la diferencia entre él y ella, no sólo hablando de ser un caído y ella un ángel, porque estaba seguro que estaba lejos de ser sólo una diferencia de alas y raza. Sentía que era algo más.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Dom Nov 13, 2011 11:01 pm

Creo que el haber hecho semejante estupidez de haberle dado la chaqueta que el me había dado así sin mas como que si el estuviera teniendo la culpa de las cosas, en verdad no tenia intención alguna de que el se sintiera de ese modo pero es que todo para mi en ese momento estaba siendo demasiado difícil, el me estaba gustando mucho no porque nunca me había enamorado porque a pesar del pasar de los años y del tiempo aun seguía enamorada de aquel humano, pero el… Hyde era diferente porque no es que por ser un Caído tendría que estarme esperando a que se portara mal conmigo, sino que estaba siendo todo distinto porque por primera vez de igual manera por mucho tiempo me estaba sintiendo libre y con el poder de tomar una decisión, la cual o me haría volver a estar encerrada o me haría seguir estando mal y deprimente como siempre, creo que había tomado la segunda porque a pesar de que quería quedarme allí con el y pues, seguir con lo divertido que estaba siendo todo, mi cuerpo se movía solo era como si alguien le estaba controlando… Y en si yo misma sabia quien estaba siendo, era el miedo… Si, el miedo, el miedo a volver a cometer un error y que este me hiciera pagar las consecuencias a un nivel mas elevado que las primeras, pero creo que por primera vez no me estaba importando eso, si esas consecuencias eran por haberle robado un solo roce de los labios de Hyde en ese momento… ¡Espera! Creo que por eso así simplemente era por lo que estaba Huyendo.

Solo baje por un momento mi cabeza volviendo a mirar mis pies descalzos y entrelazando mis manso la una con la otra para darme un poco de calor porque el frió estaba volviendo a invadir mi cuerpo rápidamente, pero tratando de que el no se diera cuenta de ello porque no deseaba que volviera a ser amable conmigo, aunque dentro de mi estaba deseando que si lo fuera y que de nuevo, solo por ultima vez me piedra que me quedara, porque me estaba gustando que una persona y no precisamente un ser humano como para llamarle persona sino un ser, a un ser como el un Caído, a Hyde le encantara mi compañía y que a el le gustara estar conmigo allí en me dio de aquel lugar que de verdad se veía penoso pero que con su presencia en ese momento lo había convertido en el lugar mas mágico de todos, si conocía muchos lugares es mas hasta ese porque en si estaba acostumbrada a llegar a el y acostarme en ese suelo para así poder pensar un poco y relajarme de todo lo malo que me pasaba durando los días, si durante los días, porque justo es que yo tengo días en los que puedo salir y en los que no, y ese, ese estaba siendo el mejor día de toda mi existencia o mejor dicho la mejor noche de todas.

- Es que yo… - Le dije para contrarrestar lo que había dicho de mi y de que si brillaba, solo sonreí un poco notando como mis lagrimas salían de mis ojos y caían en mis pies sin dejar de correr, estaba llena de rabia por no poder tomar la primera opción y quedarme allí, con el que era lo que mas estaba deseando, pero mis deseos en verdad no estaban importando en ese momento sino mi deber y mi deber, mi maldito deber fue siempre el haber corrido a la primera que le había visto, a lo primero que hubiese notado que era un ser Caído, lloraba pero de la impotencia en silencio para que el no lo notara apretando fuerte mis manos creando dos puños que con ganas tenia de meterlos en el primer tronco que se me pasara por la mirada en ese momento, claro estaba de que quien se aria daño era yo por no poder hacer las mismas cosas de los demás, pero ya estaba listo, de nuevo con eso, pensando en el ser tan débil que era, pero es que era cierto estaba siendo débil nada mas con el simple querer escapar de el nuevamente, querer escapar de lo que estaba sintiendo en ese momento y lo que estaba sintiendo era el deseo mas grande de quedarme allí junto a el… A su lado.

No pude evitar abrir mis ojos con respecto a lo de prestarme atención, alzando por completo mi rostro sabiendo que el se daría cuenta de que las lagrimas salían de mis ojos y corrían por mis mejillas a chorro, solo trate de sonreír pero no pude y debido a esto solo entre cerré mis ojos bajando nueva mente mi mirada para que aun así no se diera cuenta de nada, pensando aun en si marcharme de allí o no, una buena opción era correr, pero era mas que obvio que el me alcanzaría, pero la que no quería definitivamente aplicar era la de volar y llegar hasta el cielo de una vez, los Ángeles Caídos solo tienen un limite para sobre volar los cielos y ese limite era el que se formaba para lo celestial al cual ellos no podían nisiquiera pensar que podrían pasar, esa era la opción que no quería a pesar de todo considerar usar, pero en si era la mas lógica, mientras que aun seguía llorando allí haciéndome bola por no poder hacer ni mover ni decir nada, me estaba odiando porque era tonta, y las tontas simplemente hacen lo que se les ordena, pero ¿Qué? Yo no quería ser tonta, yo quería ser una estrella la que escogiera brillar para siempre así como el me lo estaba diciendo, es verdad, tal vez podría estar siendo una mala influencia pensándolo desde un punto de vista razonable, pero a la vez estaba siendo esa llave que yo estaba buscando con tanto desespero para que abriera por fin esa reja que me apresaba en aquella jaula.

- ¿Por qué? – Le pregunte mirando cuando el me había tomado la mano para no dejarme ir, no supe porque le había hecho esa pregunta, solo quería saber porque había tomado mi mano de ese modo, sin saber el porque yo solo la movía para apretarla mas así como que estuviera pidiéndole con eso que me sujetara con toda la fuerza que fuera posible para el, era como si estuviera cayendo a un pozo profundo el cual mientras mas caía menos se podía ver y que la luz de la superficie estaba quedando cada vez mas lejos de poder alcánzala, se que estaba siendo un poco paranoica ya hasta dramática, pero es que estar viviendo una vida como la mía no te podía hacer nada mas sino que siempre pensar en esas cosas, si tan solo el supiera, me decía a mi misma mientras que aun veía su mano con la mía y sentía de nuevo aquel tiemble en mi cuerpo por culpa del frió que me hacia sentirlo de nuevo porque ya estaba siendo fuerte, solo lloraba sin emitir ninguna palabra, pero creo que ya quería decir algo, algo con lo cual pudiera no se, ¿Hacer algo? Escuchando luego lo que me había dicho, no pude evitar sonreír en medio de tanta lagrima porque en si había sido chistoso, - ¿Entonces deberé considerar esto como un secuestro? – Le pregunte aun con las lagrimas fluyendo de mi, pero ¿Por qué… Porque había hecho semejante estupidez? No pude evitarlo porque de verdad lo estaba necesitando, no tan solo por el frío que por mi cuerpo corría sino porque estaba necesitando del calor de un ser parecido a mi, aunque pudiera ser que el estuviera tan frío como yo lo estaba.

- Lo siento Hyde tu y yo somos distintos, no porque tu seas un Ángel Caído y yo sea un Ángel Celestial, sino porque yo tengo alguien que me espera siempre para decirme lo inservible que soy y la vergüenza que estoy siendo para el origen de ser un Ángel Celestial y lo mala que soy como persona y hasta como… - Le dije pegándome mas a el, porque si, estaba pegada a el porque había corrido hasta donde el estaba abrazándolo fuerte, rodeando aquel contorno de el con mis brazos apoyando mis manos en su espalda metiendo mi cara en su pecho, rozando aquella camiseta suya con mis labios por el habla que estaba emitiendo haciéndolo temblar conmigo por el frió que sentía mi cuerpo, - Y hasta como Hija Hyde… Porque con una madre como ella es que en estos momentos el cielo esta siendo para mi el mismísimo infierno… Lo siento yo… Yo no puedo seguir así… Tan solo quiero volar y ser libre y no… Y no sentirme ya mas culpable por el pasado… - Le dije reprendiendo mas de mi el llanto que me hacia titubear en cada palabra que estaba diciendo y seguir temblando mas por la rabia y el frió que se mezclaban haciendo que mi cuerpo flaqueara de dolor pegándome aun mas a el algo así como especie de aquella pequeña garrapata con su perro, solo quería… Solo quería que el pudiera entenderme… O tal vez solo quería que el pudiera abrazarme.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Hyde el Lun Nov 14, 2011 2:16 am

¡Oh, no! ¡Estaba llorando! ¡Justo lo que no quería ver! Sabía desde que la vio que los ojos de ésta se llenaron de cristalinas lágrimas pero no quería verla llorar, odiaba pensar en la idea de ver a una persona llorar. ¡Era molesto! Era molesto porque no podía hacer algo exacto para poder detener los llantos de la misma, no podía parar las lágrimas de salir a menos que ella decidiera hacerlo, porque él podía animarle con palabras pero eso no significara que ella dejaría de llorar. Eso era lo frustrante de ver a las personas llorar y no sólo eso, sino que odiaba tener que ver a las personas así, independientemente si era una persona muy especial a él o una recién conocida, como lo era ahora GyuRi para él. Claro que era diferente cuando odiaba a alguien pero eso nada que ver con lo que sucedía ahora: GyuRi estaba llorando. ¡Llorando! Quería que dejara de llorar y haría lo posible para que eso así fuese.

La pregunta que esta misma hizo tenía una obvia contestación. ¿Por qué? ¡Era más que lógico! No la iba a dejar ir y esta misma fue capaz de dar con la respuesta por sí sola. ¿Un secuestro? Sinceramente no había pensado en todo eso como una clase de secuestro pero si impedirle irse era un secuestro, entonces estaba hecho. La estaba secuestrando porque no la dejaba ir y entre sus planes no estaba dejarla hacerlo. Ésta podía huir de muchas formas pero sabía que si ella se iba al cielo de nuevo él no la podría encontrar hasta que ella bajase de nuevo, porque el cielo no era un lugar donde él fuese bienvenido. Si iba a un lugar como ese era seguro que no sería bienvenido, es más, eso podría detonar un conflicto horrible al que no estaba dispuesto a enfrentarse. Era como ella no podía ir al Inframundo o al infierno, pues si iba era seguro que no saldría de allí y porque obviamente, los ángeles celestiales no eran bienvenidos al inframundo. —Mm, no lo había pensado pero sí, es un secuestro. —hablaba como si de verdad así lo fuera, aún teniendo sobre sus labios posada la encantadora sonrisa, ahora traviesa, como la de alguien que se trae algo entre sus manos.

Pero pronto todo rastro de sonrisa tierna, agradable o traviesa se hizo añicos. Las palabras de la muchacha sólo consiguieron borrarla de los labios de éste y hacerlo verle confundido en un principio y después, sorprendido. Estaba claro que no sólo eran diferentes por ser él un caído y ella un ángel aún perteneciente al reino de los cielos, pero de esa forma en la que ella lo decía no se lo esperaba. ¿Qué más podía esperarse de los ángeles? No odiaba a ninguna raza pero si le irritaba que los ángeles fuesen así con sus iguales o mejor dicho, algunos, porque no todos lo eran. Era como había vampiros sanguinarios y vampiros comparecientes, caídos que "esparcían" el mal y otros que se mantenían neutros. Pero siempre hay diferencias entre razas y ese era el defecto de una minoría de ángeles: demasiado perfeccionistas. Le daba pena pensar toda la clase de cosas que podía pasar la joven frente a él y por ello no le impidió el abrupto acercamiento a él y aunque le sorprendió, no la detuvo y permitió que le abrazase y llorase más de lo que ya lo hacía.

Tan pronto la sintió cerca de sí, levantó sus brazos y como si así pudiese aliviar el dolor creciente en el pecho de ésta, la rodeó con los mismos, apegándole más a él para abrazarla mejor y con una de sus manos acarició los largos cabellos castaños de la misma, consolándole mientras le dejaba expresarse y descargar las lágrimas que no descargó en mucho tiempo, escuchándole hablar. Él a diferencia de otros ángeles, no recordaba exactamente "cuando nació" y bueno, obviamente otro ángel lo cuidó pero no recuerda haber tenido una madre que bueno, le haya cargado en su vientre como uno que otro ángel. Complejo pero cierto, sólo recordaba que era un ángel más y listo. Sintió molestia al pensar que fuese justo su madre lo que la tuviese así, porque se supone que una madre estaba allí para cuidarte y protegerte de todos, sin importar lo dura o cruel que fuese la situación por la que se estuviese pasando. Nunca entendería a algunas madres, estaba seguro de eso.

Buscó poder levantar un poco el rostro de esta para poder mirarla y fue por ello que con una de sus manos, le tomó del mentón y sin ser brusco, le hizo levantar el rostro y mirarle. Estaba todo lleno de lágrimas, por lo que con uno de sus dedos limpió un par de las mismas con mucho cuidado, pareciendo que con la mirada analizaba con mejor atención los rasgos tan definidos y delicados de la joven entre sus brazos, quitando los últimos trazos que las gotas de agua habían creado al bajar por las suaves mejillas de ésta. Sin más, comenzó a hablar mirándole directamente.

Siempre podrás elegir. —comenzó con lo que diría, removiendo un par de cabellos del rostro de la joven para así poder mirarla mejor y dejar a la vista mejor aquel bonito rostro que tenía.—Nadie debe hacerte sentir menos, puedes ser libre y volar justo si así lo quieres para ti.—afirmó en más de una ocasión durante aquella noche en el bosque, adornando sus palabras con una leve sonrisa.—Pero no podrás si dejas que toda esa gente se interponga. Vive como tú quieras, sin restricciones~—le decía con un tono divertido y hasta un tanto cómico. Si un ángel le viese seguro que le mataba porque estaba mal influenciando a uno de los suyos a "romper las reglas". Él en cambio no lo veía así. Él lo veía como que le daba un valioso consejo a alguien que lo necesitaba, una persona que pasaba por una dura situación y allí estaba él, dándole esa manita que ella necesitaba para poder ser libre, porque eso era lo que ella estaba buscando. —Eso sólo lo puedes hacer si tú quieres, si te resignas no podrás hacer nada. —finalizó justo de ese modo, como queriendo dejarla en duda.

Ella lo decidía y él sólo aconsejaba, así lucía todo en esos momentos aunque si se era sincero, él sólo le decía lo que creía. También si lo pensaba, él podría ayudarla a "ser libre" aunque claro, no sabía en qué forma ella exactamente deseaba ser libre. Podía huir de los cielos pero si la pillaban, era obvio que tarde o temprano la volverían a atrapar para someterla de nuevo al "régimen" al que se enfrentaba, cosa que sin duda no era demasiado buena que digamos. Dejando tanta seriedad a un lado, elevó una vez más una de sus manos para dar un suave apretoncito a la nariz de esta sin ser un salvaje, como si ella fuera una niña pequeña que necesitaba animarse en demasía.—Sonríe aunque estés triste, Gyu-chan~—le "aconsejó", notándosele que sólo lo hacía para poder animarla aunque se notaba a leguas que GyuRi no parecía ser una persona que pudiese sonreír del todo cuando estaba triste. Él sin embargo cuando estaba triste llegaba a sonreír más no tan sinceramente, quizás sólo para disimular y para que las personas no se preocupasen porque en él los ojos funcionaban como un total reflejo aunque en muchas ocasiones mostrasen una inocencia increíble y para muchos, una mirada penetrante y profunda. —Te vez mejor cuando sonríes, ¿sabías eso?. —aseguró como si fuera una verdad absoluta y es que así era. Ella se veía muy bonita cuando sonreía y así él quería verla, quería verla sonriendo.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Lun Nov 14, 2011 4:07 am

Estaba conciente de lo que estaba pasando en ese preciso momento, yo estaba pegada a el abusadamente abrasándole como si el me estaba perteneciendo en esos momentos, podía a pesar de mi jadeo escuchar los latidos de aquel corazón suyo, cerrando mis ojos apretándolos con un poco de fuerza para que así los jadeos no se fueran a convertir en gemidos de dolor por el llanto que a pesar de que estaba queriendo que cesase lo hacia, mis lagrimas estaban saliendo solas apretando mientras mis manos contra la camiseta de el en su espalda pegándome aun mas a el, a su contorno que si estaba tan calido como me lo estaba esperando, esperando aun porque me ¿Abrazara? No creo que mas bien inconcientemente estaba esperando a que me separara de el porque era lo mas lógico, porque yo estaba siendo una abusadora al haber hecho aquella acción tan tonta, pero ¿Qué? Me pregunte a mi misma abriendo mis ojos grandemente tras el haber sentido como es que sus brazos rodeaban ahora mi pequeño y delgado contorno, sintiendo como es que mis cabellos eran jalados por su caricia en ellos, cerrando nuevamente mis ojos porque era un momento que solo estaba queriendo disfrutar, que si de mis lagrimas estaba dependiendo el tenerlo a el así de cerca entonces lloraría para siempre, creo que esa no había sido una buena idea el pensarla pero si, en verdad me estaba encantando estar así de cerca de el… Pegada a el.

Solo me quede callada aun escuchando aquella afirmación a mi pregunta, no quise decir o hacer nada solo estarme allí quieta sintiendo los pequeños roces de sus manos en mi contorno y mis cabellos, pero en si aun no podía detener las lagrimas y no estaba siendo porque estaba aplicando la idea que había tenido anteriormente, sino que estaba siendo por estar recordando todo lo que me había pasado en el día antes de estar allí con el, junto a el… Abrazados… O mejor dicho yo abrazándole… Y es que me habían obligado nuevamente a que tenia que practicar las luchas en las cuelas por supuesto que no era buena, no porque no lo deseaba sino que yo no había nacido para ello y el no ser buena y vencer a mi contrincante muchas veces no con la fuerza bruta sino con el pensamiento y la inteligencia era una deshonra para todos en aquel lugar es mas para la que estaba como mi atacante, ese era el verdadero motivo de haberme encontrado con el en esa noche, el que mi madre nuevamente me hubiera colocado en el mayor ridículo delante de todos “No sirves para nada… Creo que si hicieras algo en lo que Delphos te enviara al infierno hasta el mismísimo Siwon te echaría de el” Con un tono el cual me había dolido mas que los demás, mordía mi labio inferior para así no hacer tanto escándalo por eso, esperando a que el aun no estuviera leyendo aquellos pensamientos y recuerdos que en ese momento estaban pasando por mi mente.

Mire sus ojos, nuevamente, sus ojos, esos ojos que me hacían derretir pero que en si no estaba sabiendo el porque de ello, solo los mire cuando el alzó mi rostro por mi mentón con aquella misma delicadeza con la que me tocaba siempre desde que me había detenido la primera vez que estaba intentando huir de el, sintiendo el roce de sus manos, manos que increíblemente me hacían sentir por todo mi cuerpo ciertos extraños escalofríos que no estaban siendo precisamente por el frió que me estaba dando el ambiente en donde estábamos, cierto era aun lo rodeaba con mis brazos pero para hacer las cosas mas cómodas para ambos esta vez coloque mis manos sobre su pecho empuñándolas contra su camiseta escuchando todo lo que en ese momento me estaba diciendo, yo solo lo miraba y asentía de cuando en vez en señal de que si le estaba prestando toda la atención del mundo, pero también se podía notar como es que mi mirada estaba perdida en la de el, era como si esa mirada de el me estaba embobando toda y que para ser sincera solo me estaba llamando a rozar levemente aquellos labios, cuando pensé en ese momento en lo que había pasado por mi mente, entre cerré mis ojos y me sonroje de una manera tal que sentí como es que mi cara iba a estallar de la pena, ¿Y si estaba sabiendo lo que quería hacer? Me mataba la idea de que el estuviera pensando en mi deseo de besarle, - Hyde… Gracias de verdad, creo que tus palabras… Tus palabras han sido las que hasta ahora me han hecho olvidar muchas cosas y pensar en otras que… - Sonrojándome aun mas bajando mi mirada porque creo que demasiada sinceridad en mi a veces no era muy buena, - Olvídalo… Bobadas mías… - Sonriendo un poco.

¿Solo podía hacerlo yo? Indiscutiblemente el estaba teniendo toda la razón, a pesar de todo en el cielo tenia a una persona con la que si podía contar pero esa persona muchas veces le tenia prohibido verme y últimamente era así, nuestra amistad se había roto porque simplemente sus padres no querían que ella estuviera con una vergüenza como yo, lo cual me hacia reír mucho porque en si lo mas bueno era cuando ambas queríamos conversar y de la manera en que lo hacíamos, el punto era que ella así como el siempre me decían lo mismo, lo cual siempre me hacia pensar en como hacer para que las cosas fueran de esa manera pero luego pensaba en que como es que mi madre después de todo lograba que Delphos le ayudara, sabiendo el lo que pasaba, interrogantes tontas y pensamientos tontos pero que en ese momento estaban pasando por mi cabeza, sonrojándome aun mas por lo de mi sonrisa, nuevamente alzando mi mirada para mirarlo de nuevo y sonreír, irremediable mente sonreír, sin ningún esfuerzo notando como es que el estaba teniendo esa mirada picara profunda y hermosa que me estaba encantando, levante levemente una ceja aun con mi sonrisa que ahora era la de una niña traviesa - ¿En serio? – Le pregunte con un tono un poco inocente riendo de nuevo, no supe como es que increíblemente el había hecho que mi estado pasara de estar deprimente y lloroso a querer jugar nuevamente con el y querer dejar de pensar en todo.

Cerré un poco mis ojos al sentir mi nariz entre sus dedos, haciéndome sonrojar aun mas, pero por la pena y los nervios que ya cayendo en cuenta me estaban dando por estar así tan cerca de el haciendo entonces que me separara rápidamente de el, colocándome de espaldas cerrando mis ojos para dejar de pensar en aquellas ganas que de besarle tenia, era como si estuviera viendo un caramelo el cual esta allí y el cual siento que me estaba llamando, pero para mi ese caramelo me resultaba ser imposible de tomar, porque no quería que el pensara mal de mi y además de que por ese mismísimo deseo es que yo estaba viviendo este infierno, aunque debía de admitir que el antes y el después no eran muy distintos después de todo así que ¿Qué perdería con este después? Tal vez si, me mandarían directo al infierno, cosa creo que era lo que me impedía tomar aquella tentativa golosina que en este caso estaban siendo los labios de Hyde, colocándome las manos sobre mi rostro por estar pensando aquellas cosas caminando de un lado a otro como si es que estaba loca, sin percatarme de que el aun estaba allí, si ¿Estaba siendo bipolar? No solo estaba pensando en un mar de cosas y de emociones que el hacia que salieran a la luz sin mi permiso.

- ¿Cómo lo haces? – Le pregunte acercándome nuevamente hasta el sonrojada de la misma manera que antes, sintiendo como es que mis orejas ardían por el calor, - ¿Cómo es que haces que de un momento a otro paso de estar llorando a estar así de nerviosa por estar queriendo hacer algo que no debo? – Le pregunte haciendo los gestos con mis manos del lado a otro notando aquella tranquilidad en el – Es como que si tu… Es como si tu pudieras controlarme… Como un títere… Así, si, como un títere…- Le dije mirándole a los ojos para luego apartar los míos de los suyos por la pena pensando un poco en lo que pasaba sonriendo de nuevo mirando hacia el cielo de nuevo, - Gracias… - Le dije, - Gracias porque creo que me siento mejor… Y… - Caminando nuevamente hacia todos lados – Gracias por no haberme dejado ir… Creo que escojo quedarme… Pero eso si… - Le dije con un sonrisita picara mordiendo un poco mi labio inferior, - Pero primero tendrás que atraparme… - Le dije para por ultimo comenzar a correr entre los árboles de aquel bosque, tal niña jugando a escaparse, era como si la adrenalina corría por mi, pero si en dos segundos ya estaba entre sus manos entonces en el tercer segundo no lo dudaría y en el cuarto lo besaría, porque mi manera de ser no era de la que se quedaba con las ganas, sino de la que siempre se atrevía a dar mas y en ese momento el besarlo era el darlo por ahora todo de mi.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Hyde el Mar Nov 15, 2011 9:43 pm

Era curioso poder ver como toda la situación iba evolucionando. Primero se mostraba tímida e indecisa, después la tristeza le embargaba y necesitaba un hombro para llorar y ahora se mostraba como una mujer de nuevo animada y con un aire de travesura increíble. Llegó igual a verle sonrojada los últimos momentos en los que la tuvo abrazada contra sí mientras lloraba, mas cuando levantó el rostro de esta para poder apretar suave su naricita esta casi se puso tan roja como un tomate, reacción que le encantaba mucho de por sí. Era adorable ver las mejillas de la misma tornarse rojitas, dándole a la misma hasta una imagen más infantiloide de la que ya poseía en esos momentos, cuando sonreía y dejaba las lágrimas a un lado. Y es que no se había equivocado, lucía mucho más linda cuando dejaba de llorar y en cambio, le mostraba una linda sonrisa que valía muchísimo, pues sonreír era mejor que llorar y eso era algo que una persona como él tenía muy en claro. Llorar nunca era una opción que tomase muy enserio y por ello mismo, tampoco le agradaba ver al resto de las personas llorando del modo tan angustiante como en el que ella lloraba momentos atrás.

Permitió que se apartara de sí para ver una escena que no supo como tomarla. Esta comenzaba a caminar de un lado a otro, como si estuviera indecisa y aunque no le gustaba indagar por los pensamientos ajenos, sí lo hizo esta vez y la razón por la que esta lo hacía le dejó entre sorprendido y curioso. ¿Acaso se estaba equivocando o sí había "leído" bien? Resultaba que la jovencita estaba en una indecisión que para muchos podría causar gracia y por qué no, a él también le causaba gracia la clase de ideas que rondaban por la mente del ángel en esos momentos. Quería suponer, ésta en el pequeño tiempo que estuvieron hablando, comenzó a pensar en que sería una buena idea probar sus labios. Sí, sus labios. Él era un sujeto que para qué negarlo, adoraba besar, él mismo lo admitía abiertamente: le encantaba besar. Pero allí había una pequeña diferencia. Él no podía besarla porque era claro que ella era un ángel y segundo, recién la conocía. Él podía lucir gracioso, infantil y bromista pero tampoco era un confianzudo para robarle un delicioso beso a alguien quién recién conocía, aunque igual debía admitir, la chica le llamaba demasiado la atención.

De la nada, después de tanto hablar con ella misma, debatirse y demás, esta comenzó a hablar, haciendo un repentino acercamiento y reduciendo la distancia a nada en cuestión de segundos. Le miró notablemente sorprendido y después, no pudo evitar sonreír con notoria diversión por las cosas que decía. ¿Qué él hacía qué? ¡Por favor, nada que ver! Él era inocente de todo eso, porque él solo actuaba como era, ¿verdad? Quizás...bueno, quizás tenía un poco de culpa en las reacciones de ella, porque sabía que podía arrancarlas de ese modo si así lo quería pero fuera de eso, él era solamente un ser "inocente". Dándoselas de misterioso, tal como si lo que ella decía fuese un "as bajo la manga", sólo se encogió suave de hombros mirándole fijamente. —No lo sé. — respondió tan sencillo, añadiendo después. —Es un secreto~—vaya secreto, ¿eh? En realidad no era ningún secreto, sólo hacía lo que deseaba y allí lo obtenía, las reacciones que sabía quería ver y nada más. No era una ciencia del otro mundo, era sólo él. Ese era el secreto.

En cuanto ella comenzó a dar las gracias por haberle hecho sentir mejor y por haberla detenido él sólo negó. Por eso no se debía dar las gracias, porque si era sincero, lo había hecho naturalmente. Quizás otra persona le daría igual si ella estaba triste pero él no solía ser así, independientemente de la raza de la que se estuviese hablando. Humana, vampiro, licántropo, lo que fuera, pero no era la clase de personas que se satisface con la primera contestación que le daban o cosas así. Pero de pasar a negar dando a indicar que no era nada, le tomó de sorpresa la actitud tan juguetona que esta obtuvo de un momento a otro. ¿Atraparla? ¿Estaba retándolo a una clase de juego? Vale, él ya era grande para estar jugando a cosas así pero en ocasiones tampoco le importaba eso, porque él igual llegaba a ser como un niño pequeño con muchas de sus actitudes.

¿Debería tomarlo como un reto? —preguntó lo que ya prácticamente era obvio y sin más, la chica comenzó a correr y a escabullirse entre todos los árboles que estaban allí, y mira que eran muchos. El último pensamiento pudo leer de esta era que al parecer, si quería besarle y mucho. Era curioso que él fuese quién causara tal tentación pues era claro, eso era una tentación para los ángeles celestiales, una a la que siempre se debía resistirse. ¿La chica sabía con qué jugaba? Parecía que no pero estaba seguro que lo sabía tan bien como él. A diferencia de ella, él no se echó a correr como alma que lleva el diablo por entre medio de los árboles. Sólo sonrió un poco y comenzó con una caminata un tanto apresurada entre los árboles, suponiendo la ruta que esta seguía y ya conociendo tan bien el bosque de memoria, supo al instante lo que haría.

Se escabulló entre medio de los árboles de la misma manera en la que ella lo hacía, a un paso silencioso y cuidadoso. Suponía que ella estaría tomando la misma ruta que él supuso y fue por ello que sin más, la siguió también escondido entre las sombras y beneficiándose de ello, podía escuchar los apresurados pasos de esta por la corredera. A decir verdad, casi daba la impresión de que él no la había seguido y que poco le importaba el reto que ella había impuesto. Eso era lo que quería que pensara hasta que hizo lo siguiente. Esperó paciente detrás de uno de los tantos troncos, oyendo los pasos de esta acercarse y cuando menos se lo esperaba, la atrapó. Dejó tras el tronco y la tomó sin hacer fuerza de uno de los brazos y la jaló hacia donde él estaba, apegándola a sí al hacer esto y quedando justo ella frente a él. Estaba seguro la había sorprendido y una sonrisa de triunfo se había formulado en sus labios, los labios que según él entendía, ella se moría por besar desde hacía ya unos momentos. — ¿Y pensabas irte sin hacer lo que querías?—interrogó borrando la sonrisa y con un gesto ahora más serio, quitando un par de cabellos del rostro de esta y mirándole fijamente.

Con esa pregunta le hacía notar que sí, sabía las enormes ganas que ella tenía de besarlo, cosa a la que él se abstuvo de hacer a pesar de poder hacerlo justo en ese momento que la tenía entre los brazos. Al finalizar la interrogante, soltó el agarre y la dejó de pie frente a él, que sólo como si buscara ponerle nerviosa le miraba fijamente a los ojos, relamiéndose un poco los labios y casi pareciendo que la estaba tentando. Dudaba que en un momento como ese, ella pudiese salir corriendo, momentos dónde tenía frente a sí a la joven ángel, casi acorralada contra uno de los árboles allí expuestos. Ella de ninguna forma podía salir corriendo desde allí, estaba seguro que era consciente de que si quería correr debía empujarlo o si podía (cosa que dudaba) traspasar el tronco tras ella para irse a correr, cosa que sinceramente, creía poco factible. Era como si ya no tuviera otra cosa más que hacer, sólo contestar esa directa y concisa pregunta.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Mar Nov 15, 2011 11:32 pm

Seguía corriendo como si es que algo malo me estaba persiguiendo, mi velocidad no era la gran cosa porque en si no es que fuera buena para nada en lo que tenia que hacer un esfuerzo mayor, mi andar no era tan agitado pero si me divertía mucho el poder correr de esa manera, en cierto modo sentía como es que podía estar escapando de aquellos ojos que sentía desde que había llegado a ese lugar me miraban tan de cerca, la verdadera razón por la que estaba deseando a que nos alejáramos de ese lugar es porque desde el cielo se notaba que ya uno de aquellos Ángeles que estaban al servicio de mi madre bajaba de una manera totalmente precavida, así que nadie solo quien estaba sabiendo que era el podía saber que en ese momento un Ángel estaba descendiendo de los cielos, no quería que nadie me viera con el, no porque me sentiría avergonzada ni nada de eso, sino que tanto como el y como yo nos meteríamos en problemas, bueno el en realidad el no porque en si nunca había tendido nada que ver, pero en cuanto aquel Ángel se diera cuenta de lo que estaba pasando creo que mi existencia se haría mas miserable de lo que ya era, solo miraba hacia atrás mientras que corría no esperando encontrar a Hyde tras de mi sino a aquel Ángel que en si no pudiera encontrarme o por lo menos no en ese momento, solo quería ganar tiempo para que Hyde se marchara así eso implicaba no cumplir con mi deseo pero si estaba en juego el bienestar de el y del mió estaba siendo lo mejor.

Mi cara había cambiado notoriamente, no solo por el estar sintiendo que ya el cansancio me estaba invadiendo sino porque los nervios de tener al asecho alguien tras de mi tan cerca de mi me hacia colocarme nerviosa, no sabia con exactitud si podía tratarse de Hyde o de aquel Ángel que mientras podía segundos mientras que corría miraba hasta el cielo nuevamente y notaba que ya en si estaba en la tierra del todo, esperando a que no supiera en donde estaba, por no tener mis alas desplegadas escondiéndome lo mas que podía, mis pensamientos mis deseos todo para que el no me detectara, pero lo que me estaba preocupando mas aun era que no encontrara bajo ninguna circunstancia a Hyde en ese momento, no sabia si el había visto algo cuando estaba bajando pero supe mientras que corría que no puesto que aun no había dado conmigo, los Ángeles todos tenemos un buen sentido para saber en donde están a quien queremos encontrar, pero por yo no tener ese sentido tan desarrollado para los demás se les era difícil el saber en donde estaba yo, claro estaba que si en ese momento la ayuda de Delphos para con aquel Ángel se hacia notar el podría encontrarme en menos de lo que podría yo abrir y cerrar mis ojos, sin mirar hacia atras me escabullía por en medio de todos aquellos árboles.

¿Qué? Me pregunte cuando derrepente me sentí tirada de mi brazo y siendo pegada contra el tronco de un árbol no bruscamente, solo mire al suelo por un momento respirando profundo y sintiendo si alguien mas estaba detrás de mi, cuando alcé mi mirada era Hyde que ya en cuestión de segundos estaba delante de mi y me tenia acorralada en menos de nada, sonrojándome sobre manera cuando me había hecho aquella pregunta, eso quería decir que en si, si había leído aquellos pensamientos locos míos y la idea loca de querer besarlo a toda costa, creo que ahora si me estaba replanteando la idea por tener a aquel Ángel tras de mi, porque en si no quería que me viera, pero a la vez el tenerlo tan cerca para mi resultaba ser el caramelo mas hermoso del mundo, solo sonreí mientras que me sonrojaba sobre manera nuevamente con aquella mirada que el estaba colocando sobre la mía, bajando entonces yo la mía apenada nuevamente, - Eres un tramposo… - Le dije haciendo un leve puchero, - Has leído mis pensamientos… - Aun sin mirarlo a la cara mirando mis pies y tratando de calmar mi respiración sin tener que moverme mucho para que aquel Ángel no me sintiera y temiendo que Hyde lo hubiese sentido y que por eso quisiera alejarse de mi en ese momento mordiendo un poco mi labio inferior.

- Aunque creo que si no lo hubieses hecho nunca te lo hubiese dicho… - Le dije con una pequeña sonrisa en mis labios mirando mis pies pegándome mas al árbol que tenia a mis espaldas, - Si… Deseo besarte… Pero no es normal que las chicas tomen la primera iniciativa ¿No te parece? – Le pregunte levantando ahora mi mirada para posarla sobre la de el seriamente para que se diera cuenta de que lo que estaba diciendo no era en broma, aun sonroja por todo lo que estaba pasando y cerrando mis ojos en señal de alivio porque aquel Ángel se había tomado otro rumbo que estaba bastante lejos de donde yo estaba, en verdad no había podido dar conmigo cosa que siempre me alegro, sonreí de satisfacción y volví a levantar mi mirada, - Lo siento… Yo estaba siendo vigilada… Perdón por haber corrido así pero es que no deseaba que nadie me mirara… No por estar contigo porque en si no me importaría nada siempre y cuando se trate de ti Hyde… - Le decía bajando lentamente mi cabeza nuevamente y hablando con toda la seriedad del planeta, - Pero es que no quiero pasar por lo mismo de siempre, además de que me estoy divirtiendo mucho y entonces el lo arruinaría todo.. – Sonreído un poco, acercándome un poco hasta donde estaba el, - Soy sincera he impulsiva es por eso que me pasan las cosas… Pero no me arrepiento de nada… - Le dije para luego acercarme mucho mas y alzarme un poco para asi pegar por fin mis labios a los suyos haciendo entonces que los labios de ambos rozaran, sabia que el tal vez nunca me correspondería, pero nada perdía con no intentarlo.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Hyde el Miér Nov 16, 2011 1:05 am

¿Era un tramposo? Sí, quizás lo era pero sólo en una ocasión como esa. Lo era por leer unos pensamientos que no eran suyos y bueno, no se arrepentía de eso. De no haberlos leído no se hubiera enterado de nada. No sabría que ella se sentía mal, no sabría qué era lo que le pasaba y tampoco sabría que ella quería besarlo. Lástima que ella tuviese que bajar la vista justo en un momento como ese, porque si no lo hubiera hecho, ya no hubiera dudado demasiado y le hubiera dado ese beso que ella tanto anhelaba. En parte, no era tan tonto como para darse cuenta que se debía tener cuidado. No muy a lo lejos la presencia de otro ángel se hacía sentir y le indicaba que si no era cuidadoso el tiempo podría agotárseles, ser cruel y no permitirles terminar con todo aquello y si era sincero, quería ver qué más podía suceder. Una vez todo aquello dio comienzo quería continuar sabiendo qué pasaría y aquel ángel podría era una clara amenaza a todo lo que quería lograr. Si les pillaba era lógico que él quizás se metiera en problemas. Pero no tan sólo él, sino que GyuRi igual, cosa que no era buena. ¿Por qué no era buena? La respuesta era sencilla: Se notaba que tenía una situación muy apretada. Si él se sumaba a eso, la vida del ángel iría de mal en peor y eso sería una muy mala combinación.

Esa era la clase de pensamientos que por momentos pasaban por su mente, más toda su atención sólo se desvió a escucharle hablar, saber lo que ella tendría que decir al haber salido corriendo de tal forma. Le causó gracia el hecho de que ella alegase, se supone que él tomase la iniciativa. Bueno, era cierto, él era el chico pero él quería saber si ella era capaz de tentarse con la clase de pensamientos que tenía, porque ella misma sabía que besarle no era una cosa muy buena y por ello, no había dicho nada. Era como si no quisiera cumplir todo el deseo que ella tenía de una sola vez, como si quisiera dejar que ella fuese derrotada por la tentación. Era como si estuviera buscando ver su lado malvado, que aflorase besando sus labios. —Y no es normal que bese a alguien que no conozco, ¿sabías eso?—le habló momentos después de que ella afirmara, no era normal una chica tomase la iniciativa. Cuando bajó el rostro quiso alzarlo pero se detuvo y le observó una vez más, viendo entre los cabellos el adorable rubor que se posaba sobre las mejillas de esta. Debía aceptar que él no veía correcto tener que besar a una persona que apenas conocía, mas GyuRi captaba toda su atención en esos momentos. Era linda, como una muñeca y sus cambios de humor le parecían de lo más curiosos. Ella se mostraba tímida, sí, pero él sabía que quizás bajo esa capa de timidez se ocultaba otra cosa y eso era lo que estaba buscando ver, cosa que sentía que no faltaría demasiado para ello.

Le devolvió suave la sonrisa cuando levantó el rostro y aprovechando que esta se pegaba más contra el árbol, recostando casi su espalda, comenzó a acortar la distancia una vez más, colocando una de las manos contra el tronco y así dificultándole toda forma de escapar, haciéndole aquello mucho más difícil. Volvió a fijar su mirada sobre la ajena, percatándose de la seriedad con la que esta comenzaba a hablar, una seriedad que sinceramente sorprendería a más de uno en caso de llegar a escucharla pero en esos momentos sólo estaban ellos dos. —También me divierto mucho, Gyu-chan, ya sabía que estaba cerca y eso lo hacía todo más divertido. —le dejó saber que sí, sabía que él ángel que bajaba del cielo estaba justo cerca de ellos pero ahora se alejaba, o al menos eso sentía en cierto modo. Era extraño poder sentir las "presencias" de otras personas pero claro, mucho de los seres en Valkiria tenían ese poder, el poder saber cuándo otros estaban en las cercanías y era claro que ellos dos no eran la excepción.

Sin poder evitarlo una sonrisa divertida y coqueta afloró en los labios de éste en el momento que ella prosiguió con su charla. ¿No se arrepentía de nada? ¿Nada de nada? Entonces eso hablaba mucho de esa linda chica que estaba allí. Lo demás le quedó demasiado claro cuando los suaves labios de ésta rozaron contra los suyos, casi siendo un roce tentador pero a la vez inocente, uniendo en un breve contacto los labios de ambos. Con una sonrisa sensual se atrevió a susurrar un par de palabras contra estos, unas que “sellarían” lo que haría a continuación: —Si no te arrepientes de nada, tampoco te arrepentirás de esto. —y como él no solía arrepentirse de lo que hacía eso significaba que no se retractaría del acto que cometería a continuación. Tomó el roce como la invitación a probar los labios que tenía tan cerca y sin perder el tiempo se dio el lujo de tomar entre los suyos a los otros, uniéndolos y acallando toda respuesta que pudiese dar la muchacha de un modo que a ella no podría molestarle. La forma en la que lo hizo fue cuidadosa y suave, permitiéndose el sentir el tacto tan suave que poseían aquellos rosados labios que no todos podrían tener la oportunidad de probar. Mientras hacía esto mantuvo los ojos entreabiertos, expectantes por ver cada una de las expresiones que podrían formarse en esas lindas y adorables facciones que poseía el rostro ajeno.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Jue Nov 17, 2011 5:29 am

Me había acercado hasta a el sin ningún tipo de miedo o de temblor que me impidieran ser firme en cuanto a la acción que quería ejercer pero que en si ya estaba ejerciendo, el de besar aquellos labios suyos, estaba siendo la primera vez en que por fin podía hacer algo que verdaderamente deseara en mi ser, en mi interior, el era hermoso si era verdad pero no era por esto que este deseo estaba llegando a mi con tal fuerza que ni porque estaba sintiendo como es que mis mejillas se quemaban por lo rojas que estaban me quería detener, era como si el me estuviera atrayendo hacia su cercanía, queriendo mas, no pareciendo una pervertida porque en si me estaba conformando con aquel calido beso que yo misma le había dado, solo quería saber que era lo que se estaba sintiendo el que un chico te estuviera gustando y cumplir ese enorme deseo de querer besar o no, en cambio en mi el deseo era de querer besarlo cosa que ya estaba sucediendo, solo abri mis ojos por un momento para verle a la cara escuchando su comentario, pero ¿Qué? Enseguida sus labios solo se pegaron mas a los míos sin poder decir ni una sola palabra porque en verdad no estaba teniendo nada que decir, solo creo que me dejaba llevar, sabia que con esto ya luego no podía regresar al cielo o bueno si pero luego para ser desterrada, no me estaba doliendo en si pero creo que el miedo comenzaba a apoderarse de mi cuerpo de una manera que solo me sorprendía, no lo podía demostrar temblando, solo lo podía demostrar llorando sintiendo como es que mis lagrimas corrían por mis mejillas, pero no quería que por esto Hyde se detuviera porque si lo hacia me desplomaba en cuestión de segundos así que solo con mis manos delicadamente tome sus mejillas y me acerque mucho mas a el, sintiendo como es que mi pecho estaba pegando contra el suyo tan calido, uniendo mas aquel beso, si podía notarse que yo estaba teniendo otras intensiones pero no estaba siendo de ese modo, solo quería que valiera la pena el haber pecado para luego ser desterrada.

Creo que los nervios pudieron mas con mi resistencia, despegándome rápidamente de el pegándome fuertemente contra el tronco que aun estaba teniendo a mis espaldas, quebrándome en llanto, algo de mi surgía y en si no eran emociones buenas sino llenas de odio contra mi misma y un fuerte temor ¿Me estaba arrepintiendo? En si no lo estaba haciendo porque me había encantado sabia que en ese momento no lo estaba demostrando de esa manera pero es que no podía dejar de temblar porque sentía como es que la mirada de Delphos estaba puesta sobre mi en ese justo momento, en el momento en que decidí unir mis labios con los de Hyde, no quería que el se sintiera mal solo quería tener la culpa yo misma, así que el único método para que el saliera ileso por así decirlo de esto que solo había ocurrido por mis tontadas fue el salir corriendo, así que solo aun con mi cabeza gacha lo empuje de tal manera que se apartara de mi camino para así alejarme de el sintiendo como es que mi cuerpo cada que corría desfallecía aun mas, sentía como es que yo estaba quedando como la mala de la historia como aquella niña trauma que solo para hacer molestar a Dios hacia lo que se le daba la gana y así luego pagaba las consecuencias de sus actos, pero no, esta era una historia diferente, porque aun que ya sabia que el podía ser la llave de mi jaula tenia miedo, tenia miedo a salir y no saber que hacer y solo morir, corría nuevamente bañada en llanto sin mirar hacia mi delante solo quería alejarme de el y alejarme de todo por sentir aquella mirada tan penetrante, sentía como es que mis pies se cortaban con cada cosa que estaba en el suelo de aquel lugar pero sin importarme nada solo corría… Solo corría.

Me detuve entonces luego de haber tenido varios minutos en un lugar que solo estaba siendo alumbrado por la luz de la luna, cayendo entonces sentada por no poder sostenerme en mis pies porque estaban completamente descalzos y cortados por todos lados aun bañada en lagrimas de dolor pero mas de dolor de mi alma y corazón y no sobre mi cuerpo que en si no me estaba importando nada, solo jadeaba esperando alguna señal de algo, mirando desde lo lejos como es que aquel príncipe solo caminaba hasta donde yo estaba, acercándose hasta mi para lamer mis pies heridos y rotos por la carrera que me había pegado, solo sonreí un poco por las cosquillas pero aun así llorando esperando entonces que hubiese podido alejar a Hyde de mi, mi perro mi mejor amigo Dante estaba conmigo en ese momento demostrándome que no tuviera miedo y que me podía levantar siempre que quisiera, solo lo acariciaba por su nuca un poco para así demostrarle que estaba complacida con el, pero creo que el cansancio y todo lo demás me habían agotado extremadamente sintiendo como es que mi cuerpo desfallecía un poco sobre aquel suelo lleno de hojas secas quedándome dormida o mas bien ¿Desmayándome? Pero a lo lejos sintiendo pasos que se acercaban hasta mi con tranquilidad y sijilocidad sabiendo yo entonces que eran los pasos de aquel chico el cual yo minutos antes había besado y que minutos después había empujado para escapar, los pasos de Hyde acercándose hasta mi, solo trate de llamarle pero creo que mi voz no estaba siendo lo suficientemente fuerte para que el me escuchara, - Hy… - Que dándose así este pequeño jadeo en un suspiro que solo Dante pudo notar.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Hyde el Vie Nov 18, 2011 1:17 am

¿Pero qué...? Toda dulce facción que quiso ver fue vilmente arruinadas por unas horribles y traicioneras lágrimas que brotaban de los lindos ojos de la joven. Tan pronto las vio quiso detenerse aunque sabía que aquello que hacía no tenía vuelta atrás. Ella lo había besado y eso sólo significaba una cosa: la echarían del cielo. Rápidamente un sentimiento de culpabilidad se hizo presente en su pecho en forma de una desagradable presión sobre el mismo y estaba claro, no se arrepentía de darle aquel beso, no fue como él lo esperaba. Si ella creía que aquel roce fue un beso, estaba mal y él quiso darle uno de verdad, mas no si todo se tornaba así. Para él un beso era una experiencia preciosa, una que se debía disfrutar por completo y que ella llorase con tal dolor le hacía sentirse mal y por así decirlo, era un duro golpe el tener que ser él quién causó que tales lágrimas se asomaran en los ojos de la chica, notándolas al tener sus ojos aún entreabiertos.

Quiso romper el beso más ella no se lo permitió, apegándosele más al cuerpo y así haciendo el roce entre sus bocas más firme, sintiendo las manos finas de la joven sobre la piel de sus mejillas. Aunque le era necesario saber que él fue quién la hacía llorar, no separó el beso y lo continuó, ya quizás no disfrutándolo como lo pensaba más no por ello desperdiciando la oportunidad. Las palabras que quería decir después de eso se las tuvo que tragar, la chica pareció tan nerviosa que no le dejó ni separarse bien para darle un fuerte empujón que provocó se apartase de ésta. Trastabilló un par de pasos y casi se enreda con una de las raíces de los árboles, notando como se iba y dejándole, por así decirlo, un sabor amargo. Podría describir los labios de ésta como suaves y dulces, pero el sabor amargo provenía del sentir que por su culpa, ella lloraba. Aunque no podía decir porque lloraba, sí la notó aterrada, como si tuviera miedo a quedarse sola después de todo eso o que las cosas fuesen de mal en peor. Él no quería quedarse con los brazos cruzados, no en una situación como esa. Sabía lo que había hecho, tomaba la responsabilidad por lo que hizo y la ayudaría por las consecuencias de aquello en lo que los dos, inevitablemente, tenían la culpa, tanto él como ella.

La notó perderse de nuevo entre la infinidad del bosque y de nuevo, tuvo que ponerse en marcha para poder buscarla. En esta ocasión no tenía ni la menor idea de a donde pudo haber ido pero sabía que seguramente, debería estar asustada. Él también se sintió asustado cuando hacía ya muchos años, fue echado del Reino de los Cielos. Recuerda que tenía un miedo terrible y preguntas como, ¿qué haré ahora? eran las que se acumulaban en su mente en esos momentos tan desesperantes, donde serías juzgado y deberías explicar el porqué de tus actos. Era como una situación de acorralamiento, o hablabas o te echaban, aunque era obvio que aunque te explicases, te echarían. Leyes celestiales injustas quizás, pero ya había pasado tanto tiempo de eso que poco le importaba, ahora le importaba encontrarla. Tardó muchos minutos, demasiados quizás. Se perdió entre los infinitos senderos del bosque y buscó entre los árboles, sólo suponiendo donde estaría cuando un ave negruzca que apenas se veía en la oscuridad del bosque se posó en una de las ramas y graznó. Era su mascota y aunque la reconoció, sólo asintió y siguió el caminó hasta dar con un precioso claro iluminado por la luna. Allí, aún oculto tras los hombros, vio a la joven llorar, llorar amargamente y sintiendo de nuevo esa inevitable culpabilidad.

A un paso sigiloso, certero pero firme, comenzó a acercarse a ella. Cerca había un perro y suponiendo que sería mascota de ella, no le apartó, en especial cuando ésta cayó sobre las hojas dando la impresión de estar dormida cuando en verdad, sí se dio cuenta de que se había desmayado. Un sentido suyo le decía que tenía que preocuparse en demasía pero decidió no expresarlo, no quería preocuparse demasiado y aunque no fue capaz de oír el último suspiro exhalado por esta, una vez estuvo cerca vio las heridas en sus pies, sintiéndose mal por ello y pensando que si salían de esa, debería ayudarla con eso aunque no sería difícil, pues los ángeles solían sanar más pronto de lo normal. Agachó su cuerpo al lado de esta y mirando al canino, casi pareció pedirle permiso para poder tomar a esta entre sus brazos y poder quitar un par de cabellos del rostro. — ¿Gyu-chan?—le llamó, acariciando una de las mejillas de esta con suavidad. —Despierta, no me dejes hablando solo. —sonaba como si estuviese siendo divertido y en realidad, no buscaba eso exactamente, sólo quería que ella despertase para así poder arreglar todo ese asunto en el que inevitablemente, los dos terminaron metiéndose.

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Re: Esta Vez que solo Sea un Roce! [Priv./Hyde]

Mensaje por Park GyuRi el Vie Nov 18, 2011 5:33 pm

No sabia a ciencia cierta lo que estaba pasando a mi alrededor ya que la perdida de mi conciencia solo me hacia sentir lo que Dante le estaba haciendo a mis pies mientras que los estaba limpiando, ya no sentía mas aquellos pasos que sabia se estaban acercando hasta donde yo estaba porque solo podía escuchar el latido de mi corazón, nunca solía ser tan débil como lo estaba haciendo ahora es mas estaba siendo esta la primera vez que me desmayaba en todo lo que llevaba de existencia y no sabia el porque, el porque sentía tanto miedo de lo que me fuera a pasar porque fuera lo que fuera nunca seria peor que estar en los cielos bajo el mando de una madre como la que yo desgraciadamente estaba teniendo pero tampoco es que ya me había planteado la idea de irme al infierno para nada, no es que yo estuviera pensando tampoco en hacer las cosas y en que nadie me descubriría y en que mucho menos luego de hacerlas llegar al cielo como si nada hubiese pasado, no es mi estilo hacer esa clase de cosas y pues lo había demostrado dándole aquel beso a Hyde, no me estaba arrepintiendo para nada es mas me sentía tan feliz que tantas emociones juntas creo que fueron las que hicieron que mi cuerpo se desplomara en si mismo, quería moverme y seguir corriendo pero mis pies no me daban y mi cuerpo no aceptaba mandatos míos de ningún tipo, solo sabia que estaba acostada en ese suelo escuchando el ritmo de mi respiración y el latir de mi corazón.

¿Qué pasa? Preguntas que me comencé a formular cuando sentía que mi cuerpo era tomado, no sabia el porque Dante no se había alebrestado con que alguien que no fuera que yo diera el consentimiento me tocara, tal vez podía ser un ángel que había venido por mi para llevarme al cielo de una vez para ser juzgada por todos, si es verdad por todos, he incluso hasta por mi misma madre porque es que estaba siendo increíble que ya estuviera escuchando su voz en mi contra para así acusarme de verdad, no supe nunca el porque de tanto odio hacia mi pero lo que si pude comprender fue porque tal vez y solo tal vez ella solo estaba queriendo un hijo barón, tan orgullosa me sentí yo de ser mujer pero a veces estaba siendo complicado de explicar, podía sentir pequeños roces a lo lejos de mi mejilla derecha y como mi cuerpo estaba tumbado sobre algo que tal vez podían ser brazos, pero en si, si eran unos brazos los brazos de Hyde lo supe porque escuchaba su voz en ese momento, desesperada por despertarme y abrazarlo para explicarle el porque de mi comportamiento pero creo que de tanta lucha por fin pude y lo que ise fue poder abrir mis ojos esperando ver su cara en ese momento, solo sonreí un poco porque su tono era divertido colocando una de mis manos lentamente en una de sus mejillas aun sonriendo.

- Hyde… Perdóname… Yo no se que me paso pero ya estoy mejor… - Le dije para así tratar de sentarme lentamente sobre mi para que así el no se estuviera preocupando por mi ya que eso es algo que no me gusta que las personas sientan por mi, preocupación porque pues yo siempre desde muy temprano había aprendido a cuidarme sola y lo que menos quería era que Hyde pensara que yo era una niña débil o cosas tontas como esas, lo mire por un momento su cara que parecía estar bastante tranquila pero a la vez sabia que estaba preocupado mirando como es que Dante estaba echado a mis pies, sonreí un poco mirándolo pensando en el porque el estaba dándomele tanta confianza a Hyde con lo terco y cascarrabias que siempre cada que alguien o algo se me acercaba tan solo metros de mi, volví a colocar mi mirada sobre la mirada de Hyde que aun estaba a mi lado y le sonreí tiernamente notando como es que yo ya no estaba tan asustada como lo estaba cuando había salido corriendo de aquel lugar empujándolo, en ese momento que recordé esa escena me sonroje toda bajando mi rostro para que el no lo notara disponiéndome entonces a pedirle disculpas porque sabia que mi comportamiento verdaderamente no estaba siendo el mejor de todos, pero creo que la pena no me dejaba hablar así que solo me quede sentada allí esperando que aunque fuera el me reprochara el haberme portado así con el.

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